Hoy canto a la vida

A la manta que me cubría,
mi cuerpo de tiriteras
que se comían mis risas
a la noches largas sin dormir
¡Ya no tengo que gemir!
solo cantar…
¡Canta corazón entumecido!
tantas veces oprimido
por la sombra de la manta.

¡Hoy canto a la vida!
como los pájaros en las mañanas
como el grillo por las noches
en verano con las chicharras.

“Siempre”, para olvidar la manta,
¡Cantare!, por el aire sin cadena,
yo quiero ser una estrella
para alumbrar al mundo…
de colores , de risas, músicas, besos y abrazos
¡Ya viene Abril!, cuando yo nací.

Abril cantará.

© Matilde Folgoso Bravo.

El columpio de la libertad

Bailando en las olas a solas
en roscas de caracolas
palpita mi corazón
audaz, desafía al poderoso

¡Bailando!

se esconde entre las olas
jugando al escondite
su sombra trasluce
entre las bravas aguas.

¡Bailando!

mirando el mar encabritado
juega con el poder de sus fuerzas
acariciando su cuerpo
asta quedar dormida de gozo
columpiándose en el mar

¡A solas en libertad!

© Matilde Folgoso Bravo.

El silencio sonoro

 La voz que vibra
la inquietud domina
las horas son sordas
el silencio sonoro va como el agua
la mente se turba
los recuerdos afloran
los hilos de la vida
turban las risas

¡El silencio clama!
solo responden las almas
cantan los niños…
callan los que tienen hambre,
¿Calla tu mente y la mía?.

© Matilde Folgoso Bravo.

Mi cuna

se lo ha llevado la luna

por la ventana

quede frustrada

Por ello

me voy a la orilla del mar

a la media noche

quiero coger a la luna

en plena soledad

y he de cantar..

hasta sensibilizar a la luna

que me devuelva mi cuna

solo tengo

mi cuna y el mar.

© Matilde Folgoso Bravo.

El reposo

donde siempre me gustaba estar

-yo tenia un palco central

sombrillas en la arena

mientras estaba postrada

contemplando las palmeras

una visión de relax

-ami me dio que pensar

el nido de golondrinas

en ellas pude observar

el cariño que gozaban, al dejar de volar,

a lo lejos quedaban montañas

entrelazadas, unidad y calladas

con el abrigo del mar,al moverse las palmeras

aun me hicieron soñar

vi como el sol bajaba, dejando un sendero en el agua

para poder caminar…

¡Seria una ilusión ver el final!

¿Que incertidumbre la mía?

al no poder alcanzar el escondite de ese poder natural,

el sueño de toda mi vida ser todos por igual

-mas mire a las golondrinas

y me dieron mucha paz

las palmaras se mecían

al mismo ritmo del mar.

© Matilde Folgoso Bravo

En las choperas de Granada

yo vi a las choperas desnudas

los pájaros siguen piando

¡Ay! que pena dicen que tienen frió

los arboles desnudos sin nidos

a su merced se han quedado

sin cobijo ni abrigo

solos con sus débiles plumajes

pasean por los zarzales

todos los chopos están pardos

los trinos no cesan

para al llegar la noche, exhaustos queden dormidos

¡Ay! Como crecen los chopos

todos los días se miden,

a lo lejos los cipreses viejos

donde irán ha invernar

los pobres pajarillos

aquellos que cogieron sitio

se escucha un canto melancólico

acurrucándose, gozando de amor y vida.

sus cantos al amanecer se escucha

esperando la nueva

de las yemas en los prados

arboles y rosales, plazas cubiertas de sombras.

Sus cantos sonaran aleluyas.

© Matilde Folgoso Bravo.

Como un gato en elycin

.

Quiero perderme en mi huerto

y subir los tubos de las arcadas del parral

y llegar a la higuera

subir a su ramal.

¡Era mi trono particular!

con la mirada vagaba

gozando de los frutales

y mirar a los tejados

los cipreses asomar.

quiero beber el chorrito, del pequeño pilar

quiero sentarme en la noche

debajo del farolillo y conversar.

¡No hay parral que yo no suba!

ver sus uvas engordar

las flores que abren sus pétalos

encontraban mi mirar…

¡Quisiera yo perderme!

y que me busquen en las arcadas del parral

y me verán en el trono

de la higuera y su ramal.

© Matilde Folgoso Bravo.