Culminando Entre Mórbidas Espinas

Siento mórbidas espinas,
cuando mi resaca inicia tu marea,
labios ávidos te buscan,
deseosos de tu miel.

Con la punta de la lengua cortejo
la línea desnuda de tu cuello
ojeando por encima de las olas
en su inicio de marea

Siento mi cuerpo renacer
a cada línea dibujada,
sobre mi piel, excitándome
a cada suspiro acogeré tu marea.

Me arrodillo con diligencia
persiguiendo un escalofrío rosa
descendido a arañar esas caderas
modeladas por un dios perfecto

Estirándome quisiera tocar el cielo
movimiento voluptuoso
arqueando mi talle, esperando florecer.

Mi plegaria blasfemia
se expande tumultuosamente sobre ti
pero son mis labios ávidos
a tocar el cenit del pecado…
¡…Y ahí moriré aullando!

© Manoli Martin Ruiz & Greg D.

Fragancia de vainilla

Anochecido, sentada en la oscuridad,
sabiéndote cerca de mí, te espero
fragancias y aromas en el ambiente,
me recuerdan a mi jardín en plena flor.

Esta noche entro y cierro la puerta
no tropiezo en la entrada
pero me llevo dentro
el perfume de musgo.

Observándote, aspiro tu aroma
confundiese con mi perfume
a flor joven e inexperta,
varita de vainilla o jazmín.

De la colada sentiré
un olor a vainilla
será intenso y femenino
y me pararé un poco
a olerlo con respeto
esta noche.

Inmóvil casi sin respirar estoy,
dejando caer mi aroma para ti,
cual roció a la madrugada,
deleitándome en tu cercanía.

Se que no eres para mi
una flor púdica o sin sabor
ni que como las otras
me ostentas las desnudeces de tus pétalos,
sé solo que eres
una flor gallarda, pero esta noche
paso la puerta y espero.

Flor tímida quizás por juventud
esperando a desojar mis pétalos,
orgullosa de ello, te desafío
al querer más profundo.

Estarás cubierta con tu manto
de espinas, y me acercaré
solo de lejos la nariz
para sentirte ese olor
y tu, a mi toque,
te abrirás un poco y luego
un poco te embriagaras de un perfume
que solo yo podré quizás
extraer y conservar.

Bajo la guardia, retiro mis espinas
para ser olida por ti, yo te oleré
aroma nuevo en mi sentir,
pétalos que poco a poco se rinden a ti,
esperando tu acariciar aterciopelado,
dejo caer mi pureza, te abro mi corazón.

Tendré manos de néctar
esta noche, después haber pasado el umbral
y cuando completamente
te estés abierta bajo mis manos
serás salobre y espumosa,
serás una flor de mar
húmeda y espumosa.

Cual flor agradecida a su colibrí
que la acaricia con ternura para desflorarla,
flor que se sabe querida y respetada
vaina de vainilla se la antoja tu olor,
perfume a mar revuelto al saberse
cómplice de nuestro encuentro.

© Manoli Martin Ruiz & Greg D.

Ganas de Amar

dreamies.de (oq8j8yswnjy.jpg)

Es cielo tu amor,
entre nubes de algodón,
infinito de estrellas encadenadas
para darnos luminosidad,
a nuestras caricias.

Es océano tu amor
bordado de suave seda,
es capullo de emociones
que pega labios insaciables
de besos.

Guerra de huracanes, amándose
figuras unidas por el mismo motivo
no ser separadas nunca
incansables de amarse.

Arrollan pasión cuerpos
enlazados dos en uno,
mientras dulce jadear
rompe el silencio de la noche.

La mar dejara sus olas a la deriva
Aves mudas al oír nuestra música pasional,
Caricias que alumbraran luceros dormidos
Copos de nieve resbalan,
Por nuestra piel saciada.

La piel se viste de bañadas perlas,
es esplendor de estrellas… brillan en la noche,
ardiente beso conducirá el alma
en la plateada luna
instante de infinito saciará corazón amante.

Tintineos de estrellas, cantar de aves celestiales,
resaca que arrastra cuerpos relajados,
esplendor de la luna testigo
de dos cuerpos unidos por el amor.

© Manoli Martin Ruiz & Greg D.

RECIBIR EL AÑO NUEVO

reto-fin-ano

RECIBIR EL AÑO NUEVO


Noche mágica, llena de amor
campanas al son de mis pasos
hacia ti voy amor a felicitarte.

En los flancos de la luna
caliente la noche nace
surgiendo sobre nuestra desnudez
sorpresas en el abrazo

Vestida con mí vestido de tul rojo,
cual deja entrever mi flor ardiente,
medias negras de rejilla con ligas,
acércate para divisar lo que esconden.

Oh.. como es dulce el néctar
sobre tus labios
bebo amor de tu boca
mientras las estrellas ojean

Doce campanadas para celebrar la entrada de año,
uvas que tomamos adivinando el final,
besos apasionados las siguen,
encendiéndonos por primera vez en este año.

Complicidad de los amantes
caliente nace la noche
deseosa y alegre nos espía
por la ventana de nuestros deseos

Tu chaqueta cae al suelo, tu camisa desabotonada,
araño tu espalda mientras me dejo querer,
añorando tus caricias, juego con tu boca
sedienta de placer, arderemos otra vez.

Nuestra intimidad velada
de arcanos custodiada
que alaban a la fiesta de los sentidos
he aquí, son astros en fuego

Mi cuerpo tiempla al sentirte excitado,
me arrodillo el pantalón cae, acaricio tu cima,
tu reflujo esta por inundarme, mi rocío lo notaras.

Sobre nuestras espaldas arqueadas
sobre nuestros vientres tibios y acogedores
entre nuestros muslos enlazados
entre los dedos cruzados
hirviendo vive la noche

Desnúdame necesito, sentirte dentro de mí,
volver a florecer mi cuerpo con tus manos,
arquear mi espalda para sentir tu explosión
conjuntamente mi aroma se extenderá por ti.

Mis manos se deslizan sobre tu cuerpo
que como reptil se ondea desnudando tu esfinge de diosa
mi cuerpo se acopla a tus curvas y ensenadas
en tu antro de placer exploto, explotas y con tu aroma me rocías.

Tendidos entre ropas revueltas, sudorosos,
los aromas de nuestro amor, revolotean,
besos con champan para recibir,
nuestro primer encuentro del año.

Extenuados sobre un lecho donde
se ha consumido amor y pasión
nuestros labios se unen
bebemos el elixir de los dioses
y festejamos, ¡Hemos iniciado el año!

Te visto, me vistes, los dos enrojecidos
alocados de placer, perfumados de nosotros,
bajamos al salón donde nos esperan,
los invitados que no sabrán que nuestros
cuerpos tuvieron una invitación muy pasional.

El placer es inmenso al sentir el contacto cuando me vistes
que la noche se detiene deleitándome
con el aroma que emanas,
déjate ir olvida los invitados
celebremos de nuevo con pasión
en esta noche un nuevo acto
un nuevo año.

© Manoli Martin Ruiz & Greg D.

Ritual de Tus Flancos


Mi cuerpo se convierte en sintonía,
mis caderas bailan con movimientos sensuales,
para avivar tu ritual, de amarme.

En el ritual
de tus flancos
surgen mis labios
de curvas en penumbra

Con cada paso que das con tus labios,
mi cuerpo se enciende, se abandona
se retuerce de placer, espera que le des mas.

Detrás de blancas copas
con cándidas guindas
en la punta de los extremos
aparecen mis manos

Tus manos antes inertes, frías como el hielo
ahora incandescentes sobre mis cimas
antes cubiertas de nieve, ahora ardientes de pasión.

Raíz profunda
de emoción
si aún bajo los dedos
en articulado movimiento
a ritmo persuasivo

Estelas sonrosadas hacen surcos en mi piel,
mis manos acarician tu espalda tersa,
mientras mi cuerpo se curva, deseoso de tus caricias
ritual de nuestros flancos a un mismo ritmo.

Erótico alivio
regala a la espalda
hielo en escamas
que resbala
a mirar de reojo profundo surco
sobre dulces colinas

Escamas de nieve convertidas en gotas de rocío,
ardientes buscando el profundo fuego para
después ser apagado con tu explosión de lluvia.

Bisbiseos de lengua
sobre tu piel
cuentan una historia
de pasión y voluntad
en cada asimétrico verbo

Suspiros desde mi profundidad,
regalando mas capítulos de este libro
escrito por nuestros cuerpos unidos.

Con el rostro escondido
en el procaz seno
te muerdo el alma

Grito pidiendo clemencia para que no pares,
hasta el alma te daría por ser tu esclava
de deseos y pasión, fuego sin extinción.

En el vuelo de expresiones
consumadas
de exaltante satisfacción,
como, bebo
y te amo.

© Manoli Martin Ruiz & Greg D.

En La Cumbre

Dejamos el mundo afuera
no hay sitio para él
en nuestro jardín
de frutos prohibidos

Creamos nuestro jardín a partir,
de nuestras manos entrelazadas como enredaderas,
los besos son frutas exóticas a la vista de los demás,
nunca entenderían la belleza que causamos juntos.

Mi cuerpo invoca
la dulzura de tu piel
y mi boca hurga
ávida en tus labios

Mi piel prepara su mejor miel para ti,
mi cuerpo pide tu presencia,
recibo tu boca para saborearte amor.

Me ofreceré instrumento para tu placer
ascenderemos a la conquista
de paradisíacas vetas
escalando ganas y deseos

Serás mi orquesta, tocaré tan sólo para ti,
el mismo cielo tendrá celos de tal música,
tú y yo en nuestro jardín
explorando rincones escondidos de nuestro cuerpo
para después explosionar en pasión y deseo.

Te conduciré al ápice del éxtasis
derecho al centro de un orgasmo
disolveré el mínimo tabú
de superfluos límites

Me dejaré llevar por tu sabiduría
al saber hacer que mi cuerpo se rompa
ante ti, soy tu rosa así me hiciste
eres dueño de mi pasión y contigo
tengo orgasmos sin final.

Te inundaré como una caliente marea
yo ímpetu de la onda
que todo sumerge
envolviéndote en el abrazo
¡Hasta que temblaras en la cumbre!

© Manoli Martin Ruiz & Greg D.

No Tardes Amor

https://i2.wp.com/img26.dreamies.de/img/816/b/qhug1sj7wn2.gif

No llegues tarde amor esta noche
noche que mi piel esta aterrada de frío,
mi mente tan sólo sabe pensar en ti
mi corazón late enloquecido al recordar
tus caricias en mi piel sedosa .

No, no llegaré tarde, huele a ti esta noche
siento tus latidos
presiento tu calor
me gusta tu aterciopelada piel
el recuerdo de tu cuerpo me encandece

Mi habitación preparada está,
luz tenue, imaginarás mi silueta
tan deseada por tu cuerpo de amante
locura sentirás, tu montículo arderá.

Estoy ardiendo mi cuerpo es
fuego vivo
saberte así encrespa mis sentidos
imaginarte es verte, imaginarte
es desearte
quiero arder en tu hoguera.

El fuego esta encendido tanto dentro como fuera
chispas saltarán para tibiar mi piel, deseosa
de tu desnudo por mi tan esperado.

Tu cuerpo encendido me aclama
es un volcán en erupción
el cráter atrae con un imán
la lava incandescente serpentea
por las colinas

Una copa de vino reposa en mi cadera
te espero amor, no tardes
ansiosa de beber de tus labios el vino.

Como afrodita esperas a tu eros
no tardaré estoy sediento
quiero placar mi sed con tu vino.

Deseoso estarás que derrame la mía
sobre tu piel para ir lamiéndote cada gota
hasta llegar a tu montículo para emborracharme
de ti y de tu jugo varonil, amor no tardes.

Deseoso y ansioso lameré cada gota de tu lava
dejaré te embriagues con mis jugos
mi montículo rozará el tuyo hasta que
desesperada pidas entre en tu centro
encandecido por la espera,
y gozaremos con nuestros cuerpos fundidos
hasta que la noche se acabe.

© Manoli Martin Ruiz & Greg D.