A la manta que me cubría,
mi cuerpo de tiriteras
que se comían mis risas
a la noches largas sin dormir
¡Ya no tengo que gemir!
solo cantar…
¡Canta corazón entumecido!
tantas veces oprimido
por la sombra de la manta.

¡Hoy canto a la vida!
como los pájaros en las mañanas
como el grillo por las noches
en verano con las chicharras.

“Siempre”, para olvidar la manta,
¡Cantare!, por el aire sin cadena,
yo quiero ser una estrella
para alumbrar al mundo…
de colores , de risas, músicas, besos y abrazos
¡Ya viene Abril!, cuando yo nací.

Abril cantará.

© Matilde Folgoso Bravo.