yo vi a las choperas desnudas

los pájaros siguen piando

¡Ay! que pena dicen que tienen frió

los arboles desnudos sin nidos

a su merced se han quedado

sin cobijo ni abrigo

solos con sus débiles plumajes

pasean por los zarzales

todos los chopos están pardos

los trinos no cesan

para al llegar la noche, exhaustos queden dormidos

¡Ay! Como crecen los chopos

todos los días se miden,

a lo lejos los cipreses viejos

donde irán ha invernar

los pobres pajarillos

aquellos que cogieron sitio

se escucha un canto melancólico

acurrucándose, gozando de amor y vida.

sus cantos al amanecer se escucha

esperando la nueva

de las yemas en los prados

arboles y rosales, plazas cubiertas de sombras.

Sus cantos sonaran aleluyas.

© Matilde Folgoso Bravo.