Espejo sin reflejos

La tinta derramada sobre
mi pálida dermis y mis palabras
se fusionaron hoy
en un verso convexo,
como una madura lluvia
soñada…
arrastrado por un viento
embriagado de caricias y besos
se detuvo en tus labios.

Acaso hoy que la poesía
corre por mis venas,
sangra por mi boca
como una verborrea.

Sea como un bálsamo
posada en mi piel,
acuarela y tierra
entre mis manos,
y como un niño
pinto salvajes paisajes,
decoro tu cuerpo.

Describo sedientos paisajes
ardientes sobre tu plano vientre,
de recorrido largo caminar
en multitud de deseos,
deseos desde Estambul a
Venecia, sembrado camino de hormigas errantes.

Reguero de aguardientes,
sima en trozo de papel,
la tapia licuada
la desdeñada calle,
sobre la que el niño orina,
perro que ladra al viento del sur
la mano que recorre la espalda,
mientras persigo hambriento
desnudo y sediento
los espejos sin reflejos…

el vuelo de un halcón
se vuelve voluptuoso
y el cortejo fúnebre
de monstruos,
se estrecha en la senda
y marca toda mi piel
con rencores de cicatrices,
dinastías hambrientas
de lodos, como dos locos
se enzarzan en apretada trenza…

feroces y adúlteros,
desnudos en rojo bosque oscuro
de piedras erguidas,
juntan labios en un beso
de sangres imposibles,
fijan sus manos en frenéticas
encrucijadas, alzando sus copas
en medio del sopor de ventiscas
con respiración de muerte.

Pequeña razón humana
sin palabras verso
con la garganta abierta,
la larga sombra del caracol
tendida en la noche sin horizonte alguno,
inmensa ciudadela
sembrada y baldía
duerme a la grupa de pedruscos.

Mientras un rojo cielo
como sábana cubre mi cabeza,
mis manos llagadas llenas de cenizas,
mientras el viento
arrastra sudario,
silencios golpeando la noche
tan incierta.

Hojas amarillas
revolotean entre las altas yerbas
cansadas del camposanto,
mientras las dolientes agujas
de cipreses, llantean al cielo,
respiro hondo
y bebo el aguamiel
que de tus senos se desprende
mientras un coro de mariposas
desnudas sin alas ni flores
a la puerta de la casa vacía
esperan.

© José Manuel Martínez

MÚSICA PERSA

Al son de las violas con cuerdas frotadas,
De flautas de caña y de instrumentos de percusión,
Tu melodía con influencia de músicas persas
Me proyecta en un mundo de fascinación.

Me revelas tu carácter místico y contemplativo,
Y me llevas suavemente hacia la meditación
Con tu sonido único, delicado e intenso
Me llenas de dicha y de pasión

Tus notas huelen a madera de nogal, de rosa y de morera
Y en tu Palacio de tonos rojos, por una noche soy tu sultana
El jardín verde andalusí revestido de brisa fina
Difumina lenta las fragancias de jazmín y azucena

Me transportas en tu dimensión sibilina
Eres ritmo, vibración y energía
Te apoderas con dulzura de mi y sin duda,
Eres la armonía y el sonido de mi alma

Me pierdo en tu ambiente profundo
Contigo mis tormentos negros olvido
Alejas mis complejos y engañas el ego
Alivias el espíritu desquiciado y agitado

Cierro los ojos y el aire, de aromas se carga
De especias intensas, penetrantes y envolventes
Siento tu acogida vaporosa y cálida
El olor evocador de misterios insondables

La cúrcuma, color del amanecer y sonido de caracola
La alhova que devuelve al cuerpo su frescura
La guindilla, hija del fuego, el mal purifica
La canela y el clavo, recuerdos de la infancia

Aromas delicadas que potencian el sabor
Exaltan lentamente mi sensible paladar
Y perfuman con delicia todo mi interior
Quisiera en este ensueño llorar de bienestar

Con tus leyes armónicas conmueves los sentidos
Y fomentas mi libre imaginación
Deseo flotar en tu atmósfera de sonidos
Tu fuerza subliminal desencadena mi emoción

Inmergida calma en tu mundo espiritual
En el que todo puedo ver, tocar, escuchar y respirar
Me penetras en tu éxtasis musical
Gozando con pudor en la pureza de tu cantar

Ofrenda divina de la tierra ocre,
Te elevas hacia el cielo azul añil
Tus notas bailan bajo el arco de nacre
Y mi alma vuela feliz, en tu paraíso de marfil

© Esther Coïa

Navidad

reto-navidad

Navidad

Era un frío día de Diciembre, y, como cada año se acercaba una fecha que parecía especial en el calendario.. Una fecha que me producía una extraña sensación, que me llenaba de una emoción que no sabía definir, explicar con palabras.. Y , ese año, fue el que me propuse buscar información y los porques de esa impresión que me hacía intuir que esa fecha tenía un valor que se había perdido y olvidado pero que necesitaba volver a todos..

Vivía en un gran edificio, en una gran ciudad, rodeado de prisas, horarios, rutinas.. Todos lo hacíamos, era lo normal. Los sentimientos se vivían en la distancia, amigos, conocidos.. no había tiempo ya para pararse a conversar, en un mundo virtual, avanzado tecnológicamente, habíamos crecido así, nuestros padres, nos daban todo lo necesario para vivir, y, debíamos esforzarnos y trabajar duro ya desde pequeños, nuestros días pasaban entre colegio, estudio y, un sinfín de actividades extraescolares, porque la competitividad así lo marcaba. Era necesario para ser buenos hijos, buenos futuros empresarios o trabajadores.. Para poder mantener el nivel de vida que teníamos, que la Sociedad marcaba, y, que todos queríamos.

Llegaba Diciembre y en casa no se hablaba de otra cosa, las vacaciones de Navidad, donde iríamos este año, ya habíamos viajado por medio Mundo, lo normal en estos días. Eran las fechas clave del Año para demostrar al resto quienes eran los mejores, o habían trabajado más duro.. ese éxito personal se exteriorizaba a través de viajes espectaculares y costosos regalos.

Hacía mucho ya que la Tierra no se parecía a lo que estudié en la escuela, esas fotos de paisajes, con sus ríos, lagos, esa vida tan paradisíaca, había sido absorbida por completo por grandes moles de cemento.. El cielo azul, se atisbaba a veces más gris claro de lo normal, pero yo nunca lo ví, excepto en las fotos.. Era el año 2050, y, como había cambiado todo…

Entonces, recordé una imagen de uno de los pocos libros que tenía en casa, y, siempre llamó mi atención . La foto era de una pequeña casita, en un monte, en un entorno de los pocos protegidos que quedaban ya.. Tenía que ir allí, algo me decía que ese era un lugar mágico en el que podría encontrar todas las respuestas que necesitaba.

Propuse mi idea y todos me miraron asombrados.. pero ¿cómo? ¿ Ir a una casita sencilla en Navidad? ¿Para qué? ¡ Cómo vamos a perder nuestro mejor viaje ! la Navidad es para eso, disfrutar de lo mejor, no podemos prescindir de ello, es una pérdida de tiempo y para eso hemos ahorrado todo el año.. Nosotros no iremos ¿qué diría la gente? Puedes ir tú si quieres, te darás cuenta que no hay nada más, últimamente piensas demasiado.. Y, entonces, me fuí.

Así fue como me presenté un día 23 de Diciembre, víspera de Navidad en aquella casita.. una ancianita me recibió y me sorprendió desde el primer momento, porque al abrir la puerta me recibió con un cálido abrazo y una sincera sonrisa.. Tengo que decir que en un primer momento me asusté un poco, pero a la vez sentí que algo se movía en mi interior, y, me daba a entender que iba por el buen camino.

Entré en aquella casita de piedra, y, con olor a leña y tierra mojada, en un rincón la chimenea no dejaba de brillar con un fuego que invitaba a sentarnos y conversar.. Tenía tantas esperanzas puestas en un día así, me dijo la anciana, estaba esperándote, sabía que algún día alguien se interesaría en buscar respuestas.. No podía ser que todos hubiéramos olvidado nuestra verdadera esencia. Asombrado, y, sin entender aún demasiado, le escuchaba con atención.

Estaba maravillado con esa intuición de anciana sabia y risueña que empezó a contarme lo que era la Navidad..
Hace mucho, mucho tiempo, los hombres recordaban estos días la llegada de Dios al Mundo ..Nació como un humilde niño en un pequeño pesebre, para traer amor, y, enseñarnos la humildad y sentimientos más humanos ..En estos días se recordaba y se vivía desde el cariño la cercanía a los nuestros, pero de eso ya hace tanto tiempo…
Un día los regalos aparecieron, como muestra de querer dar y recibir, ese cariño, y, estaba bien, pero la ambición y el consumismo exagerado, acabaron por ocultar el verdadero significado de Navidad.. Olvidamos el sentir en beneficio del tener, del demostrar que somos más o mejores que otros.. y, así olvidamos los valores y lo verdadero, la esencia de la Navidad era eso.. Estar junto a los nuestros, compartir cariño, recuerdos, conversar y estar más cerca, dedicarnos tiempo.. Algo que ahora apenas tenemos..

Ahora entiendo porque me sentía así extraño todo estos años, necesitaba recuperar esa verdad, darme cuenta que el camino que llevábamos aunque el aceptado no era el correcto, que había existido otra forma de vivir hace tiempo.. La verdadera vida humana, y, no lo que tenemos..

Tenía que llevar la Navidad a mi hogar, y reaprender de nuevo, quizá aún se podía salvar un poco de esa sensación que aún ardía encendida en mí.

Entonces, agradecí todo a la bella mujer y le invité a venir conmigo , le monté en mi coche, conduje por horas para llegar a tiempo..

Y llegamos a casa justo cuando todos salían con sus maletas y cargados de cosas para tomar el vuelo.. No, este año no!! Mirad !!..y justo en ese momento, al abrir la puerta del coche y verle a ella salir, con su tierna mirada, todos lo entendieron.. Se dieron cuenta de que era un error lo que estaban haciendo. Entonces, como en aquel sencillo hogar se prendió en nuestra familia la llama de la necesidad de compartir y sentir, nos fundimos en un abrazo todos.. Y, por supuesto celebramos unos días especiales llenos de nostalgia y buenos recuerdos..

Feliz de haber encontrado el verdadero significado de esos días especiales. Desde ese momento y siempre intento que al menos en mi hogar haya Navidad..

© Yolanda cb

Tu esclava

Y fue esa noche…

la que te permití, dominarme
atándome a tus cadenas,
me embriagaste
con tu néctar,
al son de tu melodía
bailamos toda la noche
deslizándote por mi cuerpo,
entre mis piernas, las tuyas
y en mi sexo tu fuego
llenando de tus delirios
mis entrañas,
en tus manos mis pechos
como copas de vino saciadas,
mis caderas acompasaban
tu ritmo…
y entre gemidos desbocados
ahogamos nuestros deseos.

©Ana Belén by Orquídea

El Principio

…Estos días…

…estos días de castañas asadas
de manos frías en las esquinas
de ojos perdidos mirando los deseos
que no llegan tras esas bolitas con números
que tampoco este año han salido para unos
mientras los otros saltan entre el cava y los flashes
estos días de cuerpos que van y vienen
acopiando de todo para un instante …

Estos días en que parece que no falta de nada
faltando lo mismo de siempre

Estos días que suenan y resuenan cohetes
que anuncian tiempos difíciles
pero adornados de luces y con sabor a marquesitas

Estos días me conformo con su desnudez
con una sola guirnalda que cubra sus deseos
con un sueño que aunque aún no llega
nunca es tarde para saborearlo

Estos días cuando los árboles relucen
los besos se dan con turrón
y el cava corre por los mismos lugares
de otras veces
desde mi ventana
me anido entre mis versos de siempre
la miro y la beso
la beso y la miro
buscando en el horizonte
ese mundo mejor para todos
ese mundo soñado y nuevo.

Vecino y aprendiz.-

Posdata: cada día, cada instante… feliz navidad eterna para todos…

© Roberto Marcos Fuertes