El amor no necesita de promesas…

Azul y arena,

las rocas vestidas de sal,

y la tristeza en tu mirada,

mujer de muchas soledades. Sigue leyendo

Dile a la mar…

Dile a la mar que me espere

Que no demoro mi marcha

Que con susurros de furia

Me ha sorprendido la madrugada.

Gaviotas de plumas negras

Tiñen el cielo de ámbar

Vuelos que avivan mis penas

Entre el dolor y la rabia

Dile a la mar que me espere

Que solo anhelo su calma

Que aquí espero que el viento

Me devuelva la esperanza

Jirones de pena negra

Mecen muy lentos mi alma

Entre la luna y el sol

La noche y la luz blanca

Por el camino de atrás

Lento el paso, piel cansada

Se adivina una figura

Con pasión en la mirada

Dile a la mar que me espere

Dile que ya iré mañana

Que con el viento de tarde

Llegó la vida soñada.

María G. Vicent ©

Te fuiste…

“Te fuiste y dejaste
un sutil aroma a hierba quemada,
a campo baldío,
a nubes sin agua.

Se quedó a mi lado,
tu cama y tu almohada,
tus suspiros tenues,
tu mano en mi espalda.

Te fuiste y dejaste,
historias pasadas,
promesas mezquinas,
mentiras cansadas.

Se quedó a mi lado,
tu mirada clara,
tu pasión ardiente
tu piel en mi mapa.

Te fuiste y dejaste un amor fantasma”

María G. Vicent  ©

ME HAS PEDIDO…

ME HAS PEDIDO

Me has pedido
la luna y las estrellas
las huellas en mi piel
mis cicatrices.

Me has pedido
caminos recorridos
la verdad absoluta
mis recuerdos.

Me has pedido
lo que tengo
lo que tuve,
mi legado.

Me has pedido
mis sueños,
mis heridas,
mi pasado.

Yo te di lo que tenía… un corazón enamorado.

Autor: María G. Vicent ©

En estos días…

Queridos habitantes de La Guarida, por falta de tiempo, mis entradas han sido más bien escasas, pero eso no quiere decir de ninguna manera, que os haya olvidado. Por eso en estas fechas, os quiero desear con un poema, que seáis felices. Que os alcance todo el amor que está en el aire y que el año próximo nos volvamos a encontrar en nuestra Guarida y entre nuestras letras.

“Te fuiste y dejaste
un sutil aroma a hierba quemada,
a campo baldío,
a nubes sin agua.

Se quedó a mi lado,
tu cama y tu almohada,
tus suspiros tenues,
tu mano en mi espalda.

Te fuiste y dejaste,
historias pasadas,
promesas mezquinas,
mentiras cansadas.

Se quedó a mi lado,
tu mirada clara,
tu pasión ardiente
tu piel en mi mapa.

Te fuiste y dejaste un amor fantasma”

Un abrazo inmenso para todas y todos.

© María G. Vicent

SIN CONOCERTE…

 

He navegado

en el mar de tu sonrisa

entre los pliegues

que limitan tu cintura.

He caminado

por la tierra de tu piel

entre el monte

que limita tu sexo.

He volado

en el aire que respiras

entre el deseo

que inspira el surco de tu espalda.

Y he regresado,

sin haberte conocido…

 

.

Sólo un poema…

En tu mirada azul se han borrado las palabras.

Una sombra de tristeza, de duda no declarada.

De inquietud, desasosiego, se extiende lenta en tu cara.

Buscas entre tus recuerdos aquella noche incendiada.

De pasión, de fantasía de dos cuerpos y una cama.

Una luna, hoy de hielo,  marcó aquella noche mágica.

Dejando en vuestra piel caminos de sal y agua.

Ya tu color no es azul y tu mirada es amarga

¿Dónde queda aquel recuerdo en  esa noche callada,

cuando tu cuerpo y el suyo rompieron la madrugada?