Una Noche Cualquiera

Una noche cualquiera, de un día cualquiera en una habitación dos cuerpos desnudos frente a frente.

Amándose en la penumbra donde la luz sonríe al tremar de las hojas y la espera, es un susurro de pasos deseables.

Se deslizan entre las sabanas jurándose amor eterno, juntando sus labios y saboreando la miel de sus besos.

Viviéndose ardiendo para que cada noche conozcan la incandescencia de vertiginosos amplexos.

Deseos irrefrenables que hacen vibrar sus cuerpos una y otra vez .Un beso, una caricia, un te quiero y son dos en uno.

Dos en uno pidiendo manos que acaricien salvajemente, y saliva de miel que lave su piel.

Amanece y siguen abrazados mirándose a los ojos, pensando que tienen que volver a su realidad.

Abrazados respirando entre vientos del mar en la bahía de sombras que aromatiza de sales ardientes temblarán junto a las estrellas en una almohada de arena caliente.

Buscando el placer que se consume hasta desaparecer en el abismo fatal que los devora.

Indiferentes corazones que mueren de amor, bebiéndose el color de sus ojos y dándose así mismos, cambiando hasta el color del mundo en una noche cualquiera.

© Marga Rullan Cañellas & Greg D.