Bastaron para alcanzar las puertas de la gloria

del éxito, del triunfo, de la amistad…

al camino quebradizo, desnudo y sombrío.

Los aromas se perdieron

los arboles inestancables

el camino se oscureció

y los libros tan leídos

¡Quedaron en los archivos empolvados!

todo enmudeció y recordando mi estar,

una espina se clavo en mi pecho

solo me quedaba caminar y respirar aire fresco.

el camino estaba desolador y en plena soledad,

¿El sol me siega?

¡Solo con tres llamadas!

© Matilde Folgoso Bravo