La voz que vibra
la inquietud domina
las horas son sordas
el silencio sonoro va como el agua
la mente se turba
los recuerdos afloran
los hilos de la vida
turban las risas

¡El silencio clama!
solo responden las almas
cantan los niños…
callan los que tienen hambre,
¿Calla tu mente y la mía?.

© Matilde Folgoso Bravo.