Mi cuerpo se convierte en sintonía,
mis caderas bailan con movimientos sensuales,
para avivar tu ritual, de amarme.

En el ritual
de tus flancos
surgen mis labios
de curvas en penumbra

Con cada paso que das con tus labios,
mi cuerpo se enciende, se abandona
se retuerce de placer, espera que le des mas.

Detrás de blancas copas
con cándidas guindas
en la punta de los extremos
aparecen mis manos

Tus manos antes inertes, frías como el hielo
ahora incandescentes sobre mis cimas
antes cubiertas de nieve, ahora ardientes de pasión.

Raíz profunda
de emoción
si aún bajo los dedos
en articulado movimiento
a ritmo persuasivo

Estelas sonrosadas hacen surcos en mi piel,
mis manos acarician tu espalda tersa,
mientras mi cuerpo se curva, deseoso de tus caricias
ritual de nuestros flancos a un mismo ritmo.

Erótico alivio
regala a la espalda
hielo en escamas
que resbala
a mirar de reojo profundo surco
sobre dulces colinas

Escamas de nieve convertidas en gotas de rocío,
ardientes buscando el profundo fuego para
después ser apagado con tu explosión de lluvia.

Bisbiseos de lengua
sobre tu piel
cuentan una historia
de pasión y voluntad
en cada asimétrico verbo

Suspiros desde mi profundidad,
regalando mas capítulos de este libro
escrito por nuestros cuerpos unidos.

Con el rostro escondido
en el procaz seno
te muerdo el alma

Grito pidiendo clemencia para que no pares,
hasta el alma te daría por ser tu esclava
de deseos y pasión, fuego sin extinción.

En el vuelo de expresiones
consumadas
de exaltante satisfacción,
como, bebo
y te amo.

© Manoli Martin Ruiz & Greg D.