Los ojos todavía están lúcidos

Desnuda de la brisa de la mañana
escuchabas las fragancias del olvido
disuelto en el viento frio de los recuerdos

Recuerdos que me hablan de ti
Que me suspiran al oído palabras indescifrables
Mirada lucida de pasión
Llega la mañana…descubriendo los secretos de la pasión

Yacías sumergida en las líricas
apasionadas del deseo esculpido en el animo
y jugabas mordisqueando los labios
recordando boca de fuego
que te penetraba con dulce armonía
pasando con fantasías empujadas
un mundo sumergido que de cierto no podías saber

A tu lado, cuerpos desnudos
sumisos instantes que recorren nuestras pieles
animando el fuego de nuestras pasiones
beso tu boca y me quemo
dulce néctar penetra mis sentidos
y se rompen las barreras con un gran estallido
dulce armonía tu entrada en mi templo
fantasías que suspiran sin aliento

Los dedos húmedos de placer
resbalaban sobre senos extrañamente túrgidos
y rodaban como una noria enloquecida
sobres pezones apuntados a la luna

Mis manos temblorosas
acarician cada instante perpetuado en nuestros cuerpos, tu sexo
excitando y rompiendo el silencio
túrgidos los senos que se unen a tu deseo
y esa luna que guardo en mi pecho
para entregarme a ti como la fuerza de un destello, acaríciame
y no rompas la magia de estos momentos, fundidos
como plomo y deseo…ardemos en el mismo fuego.

Sonreías sola pensando a la primera noche
de cuando me cogiste como una pantera sobre el lecho de nubes
sin nunca pararse sin nunca tomar aliento
erábamos criaturas entregadas al amor supremo

Aun sigo sonriendo, aprendices del amor ya casi maestros
para sin aliento seguir fundiendo nuestros cuerpos
unidos, acompasando el momento, de explotar la lava de tu fuego.
Quemándome de pasión, gemidos suspendidos en el tiempo
amantes, amándose…sin prohibiciones, te deseo…

Y te amo…fortaleciendo nuestros sentimientos
donde el amor…nace cada noche cuando hacemos el amor
como si el viento susurrara te quiero
y mi templo quisiera llenarse de ti…siempre

Las piernas abiertas palpitaban con tremenda excitación
y curiosa querías sentir las fragancias de la pasión,
la mano resbaló lejos perdiéndose en el placer infinito.

© María Luisa Blanco & Greg D.

El deseo.

Y mi mano corre ya agitada
al placer tuyo a buscar el punto
ya estás mojada y prepotentemente,
yo siento el mío, naturalmente llegado.

Candor de mis ansias desatadas
detén mi prisa,
que jueguen las risas
entre tu camisa,
y las noches y mañanas
se deslicen con donaire por mis dedos
regocíjate dentro,
en el paso de mi intimidad
humedeces mi ser y cuerpo,

Extiendes tus piernas y mi espada
empieza a penetrar tu rosa,
lo acoges dentro todo y le haces camino,
empiezas a menearte sin pose.

Soy el rocío que emana
y fluye dentro de tu sexo
como vendaval en pieles cálidas,
somos ansias locas de amar
deseos revueltos,
vamos otras vez al mundo aquel
donde somos uno,
donde atados somos libres,
y las tierras lejanas se funden
se tocan, se sienten,
somos colores de clavel
y aromas de azucenas
que lloran de placer
en el amado prado,

Hacer el amor contigo es un gran deleite
y tú respondes con lamentos esplendidos,
y nuestro movimiento es sí perfecto,
que están casi acabados los juegos.

Cíñeme en tu piel
y entre suaves movimientos
se escuchen los gemidos,
alcanzando placeres
arrebatados, de almas perdidas
ecos de mujer y hombre extasiados,
que los hilos del amor mueven a su antojo

Y al fin dando paz a nuestros espasmos
venimos junto con dos largos orgasmos.

Entregados a estas lides
saboreando de tus labios los licores,
quedo exhausta entre tus brazos
muriendo un poco cada noche
mirándote a los ojos sin conocerte,
entrando en tu vida sin tocarte…

© Silvia García Sandoval & Greg D.

Fragancia de vainilla

Anochecido, sentada en la oscuridad,
sabiéndote cerca de mí, te espero
fragancias y aromas en el ambiente,
me recuerdan a mi jardín en plena flor.

Esta noche entro y cierro la puerta
no tropiezo en la entrada
pero me llevo dentro
el perfume de musgo.

Observándote, aspiro tu aroma
confundiese con mi perfume
a flor joven e inexperta,
varita de vainilla o jazmín.

De la colada sentiré
un olor a vainilla
será intenso y femenino
y me pararé un poco
a olerlo con respeto
esta noche.

Inmóvil casi sin respirar estoy,
dejando caer mi aroma para ti,
cual roció a la madrugada,
deleitándome en tu cercanía.

Se que no eres para mi
una flor púdica o sin sabor
ni que como las otras
me ostentas las desnudeces de tus pétalos,
sé solo que eres
una flor gallarda, pero esta noche
paso la puerta y espero.

Flor tímida quizás por juventud
esperando a desojar mis pétalos,
orgullosa de ello, te desafío
al querer más profundo.

Estarás cubierta con tu manto
de espinas, y me acercaré
solo de lejos la nariz
para sentirte ese olor
y tu, a mi toque,
te abrirás un poco y luego
un poco te embriagaras de un perfume
que solo yo podré quizás
extraer y conservar.

Bajo la guardia, retiro mis espinas
para ser olida por ti, yo te oleré
aroma nuevo en mi sentir,
pétalos que poco a poco se rinden a ti,
esperando tu acariciar aterciopelado,
dejo caer mi pureza, te abro mi corazón.

Tendré manos de néctar
esta noche, después haber pasado el umbral
y cuando completamente
te estés abierta bajo mis manos
serás salobre y espumosa,
serás una flor de mar
húmeda y espumosa.

Cual flor agradecida a su colibrí
que la acaricia con ternura para desflorarla,
flor que se sabe querida y respetada
vaina de vainilla se la antoja tu olor,
perfume a mar revuelto al saberse
cómplice de nuestro encuentro.

© Manoli Martin Ruiz & Greg D.

La noche nos marcó el camino

luna

Ese día acabé cansada y con un final agridulce, todos mis pensamientos se dirigían a ti y se perdían en la noche…

Si intento dormir, cada pensamiento se queda a medias en mi cabeza y por más que intento hilar mis propias historias, se pierden sin remisión. Me gustaría por un instante saber dónde estoy, si cobijada en tus brazos o tal vez perdida en medio del campo, mientras corro sin destino sobre mi bicicleta, o quizás tras mi unicornio alado, o tal vez en mis sueños incongruentes.

¿Dormía? O tan solo transitaba entre esa línea abstracta de la realidad y los sueños; sentía cómo el viento dejaba tus besos en mi mejilla. Y, como por un instante perdí el control de la bicicleta, huía, huía sin parar…

Siempre huyo de todo lo que no seas tú, tus recuerdos… Nuestra historia de amor- odio compartida… Van tan unidos los sentimientos, que cuesta diferenciarlos, aunque si te odio es que te amo mucho más de lo que permiten las leyes del amor; y si te odio, te recuerdo dulce cual caramelo interminable de pasión, ternura…

La noche, nuestra noche, a veces pienso que solo es mía, que el cielo es un libro de hojas celestes donde escribir un amor que nunca sabré si fue nuestro. Pero la noche, la luna y tu rostro enamorado me pertenecen, ahí viven mis sueños, la dulzura de saborear tus labios como si fuera un caramelo de fresa, a veces agrio como el zumo de un limón, a veces solo tú, y a veces noto que yo también existo en algún lugar.

Estoy eufórica y tanto soñar o vivir despierta, ha agotado mi noche y he despertado recostada en tu árbol. La bocina de un camión hizo que se sobresaltase mi corazón, que mi unicornio alado huyera, pero no irá lejos. Nos quedan muchas noches que dibujar en el cielo…

La luz del día se va filtrando por mis ojos mientras me los restriego con desgana; y una atrevida mariposa azul se ha posado en mi nariz produciéndome un pequeño cosquilleo. Ya sé que debo volver a casa en mi bicicleta, asearme, vestirme y empezar otro día; aunque tan solo desee la noche con su manto mágico.

No sé si es amor o desamor, no sé si soñar me acerca a ti mientras me susurras varios te quiero; tan solo sé que vivo encerrada en esta habitación blanca, sin puertas ni ventanas…

Aunque sé que existes y que mi única locura fue y es amarte…

No te preocupes, amor, que yo también te soñé esta noche, y esa bicicleta de tu sueño era compartida por los dos durante la noche; en un viaje infinito que nos conducía paso a paso hacia un destino no definido, pero que lo veía grato para los dos.

Mas, la luz del día rompió de pronto el sueño y hube de deshacerme de todo y regresar a la realidad. Tú desapareciste de mi lado, la bicicleta sobre la que avanzábamos por la campiña se esfumó, y me quedó el recuerdo de un viaje veloz a través del tiempo.

Pero lo que me desconcertó por completo, fue que al salir a la calle para comenzar mi jornada laboral, allí estabas tú subida en tu bicicleta, esperando nuestro encuentro para emprender un imprevisto viaje allende aquel infinito destino que la noche nos había marcado y que ahora, con la luz del día como guía, queríamos emprender y descubrir por nosotros mismos…

© Mª Luisa Blanco y J. Javier Terán

Ganas de Amar

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Es cielo tu amor,
entre nubes de algodón,
infinito de estrellas encadenadas
para darnos luminosidad,
a nuestras caricias.

Es océano tu amor
bordado de suave seda,
es capullo de emociones
que pega labios insaciables
de besos.

Guerra de huracanes, amándose
figuras unidas por el mismo motivo
no ser separadas nunca
incansables de amarse.

Arrollan pasión cuerpos
enlazados dos en uno,
mientras dulce jadear
rompe el silencio de la noche.

La mar dejara sus olas a la deriva
Aves mudas al oír nuestra música pasional,
Caricias que alumbraran luceros dormidos
Copos de nieve resbalan,
Por nuestra piel saciada.

La piel se viste de bañadas perlas,
es esplendor de estrellas… brillan en la noche,
ardiente beso conducirá el alma
en la plateada luna
instante de infinito saciará corazón amante.

Tintineos de estrellas, cantar de aves celestiales,
resaca que arrastra cuerpos relajados,
esplendor de la luna testigo
de dos cuerpos unidos por el amor.

© Manoli Martin Ruiz & Greg D.

Amar Es Todo:

Ámame en la penumbra
donde la luz sonríe al tremar de las hojas
y la espera es un susurro de pasos deseables

Te amaré siempre en penumbra y con luz
con luna y estrellas y también con sol.

Vivime ardiendo
para que cada noche conozca la incandescencia
de vertiginosos amplexos

Te vivo y te sueño siempre con un ardor
que ni el más puro hielo podrá enfriar jamás.

Pídeme manos que acaricien salvajemente
y saliva de miel que lave tu piel

Te pido es más te ruego esa lengua tuya
que poco a poco lava mis senos llenos de pasión.

Abrazándote respiraré entre vientos del mar
en la bahía de sombras que aromatiza de sales ardientes

Ese mar que tanto amo y que contra viento y marea tú
haces que siempre cuando hacemos el amor huela a sal
tu cuerpo.

Temblaré junto a las estrellas
en una almohada de arena caliente

Arena caliente de mi playa, aquella donde
te conocí bajo un cielo plagado de azul.

Busca entre las llamas de mis dedos
el placer que consuma
y la boca que incendia perdidamente
los sentidos

Llamas que yo te suelo apagar siempre
que me buscas sabes que yo soy tu mejor
bombero.

Mi pecho te ofrezco jadeante
indiferente del corazón que muere de amor

Y yo lo recibo siempre con la misma pasión
que tú me lo ofreces y también mi corazón
muere de amor.
Para resbalar en deseadas dulces colinas
y mórbidos declives
hasta desparecer en el abismo fatal
que nos devora

Colinas que tan sólo tus manos saben encontrar
mis más íntimos deseos que te enloquecen.

Bebo el color de tus ojos
y al darte a mi mismo
cambia también el color del mundo.

Color que cambia como el de los gatos
unas veces son azules y otras
lo son verdes y alguna que otra te arañan
la piel.

© Carmiña Carmela & Greg D.

Sueños de amistad

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Volando voy entre nubes de algodón
que están muy cerca de ti, te llamo
y me miras casi te me acercas,
pero te marchas sin decir nada.

Quisiera esperarte a veces casi lo logro,
noto que al rozarte los dedos una brisa
me aleja de ti, de tu mundo de ilusión,
entre nubes de sueños te espero.

A veces en el mar,entre olas
noto que nadas a mi lado
y rozas mis manos me vuelvo
y no estás has desaparecido,
te llamo pero no vuelves.

Mi pensamiento me lleva hasta ti,
océanos llenos de color de amistad
cual contenta me siento al sentirte
pero una fuerza oculta me aleja de ti.
En el aire, volamos juntas
pero me agoto me quedo sin fuerzas,
y tú no te cansas y sigues adelante,
miro hacia el frente y ya no estás.

Alas agitamos al mismo ritmo,
queriendo agotar al viento,
sentirnos unidas, les da envidia,
no lo soportan y nos alejan.
Voy nadando entre olas y naufrago,
soy más de aire que de agua
y me asfixio y voy tras de ti
y sigo sin alcanzarte.

Quisiera volar a tus alturas donde
eres la reina del cielo y de las nubes,
me canso de volar, soy de agua, vivo
entre tifones y resacas, así es mi mundo,
te daría mis branquias por llevarte
al fondo de mi mar para seguir juntas.

Cuando siento ahogarme,
y desfallecer tú me das la mano
y salgo a la superficie, a flote y te
puedo alcanzarte casi tocarte pero
te vuelves viento y desapareces .

Sera mi sueño una premonición,
te siento cerca de mi, cuando lloro,
si estoy alegre, siento tu risa en mi oído,
me acerco a tu rostro para darte un
respiro, en mis sueños siempre estás.

Siento que todo es realidad, pero me
despierto y sólo es un sueño,no quisiera
despertar, porque tu estás en mis sueños
entonces me pregunto ¿que quieres de mí?
necesito que tu amistad sea para siempre.

Pensamientos, que me acercan cada
vez más a ti a tu cariño a tu amistad
y no sé porqué pero así lo siento,pero
mientras tanto te espero.

Amiga te siento a mí alrededor, te siento
en mi tu aire como gaviota rozando mis aguas,
me sientes en la tempestad, me agito
para alcanzarte, estas en mi corazón.

Amistad pura, amistad de sueños realizados
sueño con tu amistad y algún día, seremos
cielo y mar juntos por nuestra amistad.

©Carmiña Carmela & Manoli Martin Ruiz