Mi alma se abre
dándote su misterio
el agua, el fuego, el néctar

Te citará versos nunca dichos
entre los callejones del amor
entre dulces y corredizos espasmos

Acomodándose en tu fuente
con tus suspiros acelerados
deshidratándose con tu sabor

El amanecer ha sorprendido
nuestras almas…
envueltas por el rocío