Se queda el anochecer sin aliento,
al rebosarse de los arrumacos
que nunca existieron, ni en el pensar.

Son la Esencia de un Adiós
que se fue desmenuzando,
cuando las miradas no cambiaron
nunca, su ser
ni tan especial pudo llegar, qué erró
se desvió del camino del sentir exacto.

Una calamidad se despeño al abrigo
del lugar más ideal, el corazón
no supo encontrar el cobijo, deseado.

Sólo buscaba cariño verdadero
y halló lo que no debía haber sido,
desazón y desencuentros…
no quiso compartir algunas cosas
y salió con la voz, vencida
la desolación se arrimó tanto,
que desalojó ese sentir de…
un posible Amor sencillo y verdadero.

Ya nada importa, se dio cuenta
esa gran verdad,
salió a recibir la congoja despiadada
y el mal, se incrustó en sus huesos
tan doloridos estaban…
que su convencimiento se deshizo,
sintiendo el desamparo
dé esa persona ajena, ya…