ANTEQUERA Y VALLADOLID

escudo de antequeraescudo de valladolid

Ciudad donde nací, un pueblo grande de Andalucía,
Antequera se llama, más ahora te contare,
muchas cosas todavía.
Tierra de olivos, y de vegas,
de leyendas de moros y cristianos,
un lugar donde ver,
las más lindas flores en mayo.
Pasear por sus calles empedradas,
sus iglesias y parques,
donde juegan los niños por todas partes.
Por Antequera sale el sol,
no hay tormenta que lo ciegue,
al segundo, las nubes se abren
y lleno de luz aparece.
Plaza de San Sebastián,
donde las aguas de su fuente, claras y cristalinas,
fluyen por sus siete floretes.
La Cuesta la Paz, empinada y con mucho ambiente,
al final una plaza donde nací,
al lado de una iglesia, “la cofradía de abajo”
que majestuosa sale el Viernes Santo.
Me gusta mi pueblo, es señorial y con encanto,
aquí acogemos al viajante con mucho gusto que viene a visitarnos.
Antequerana soy,
de tierra de princesas moras,
desde mi castillo de PapáBellotas,
lugar donde la historia,
deja leyendas de enamorados, donde un día,
mi príncipe llegó y desde ese día conmigo se quedó.
Andalucía es mi tierra, yo soy del sur…
Pasear por Valladolid te llena de encanto
te transporta a un mundo mágico
ciudad con historia de reyes, escritores y poetas
majestuoso el Pisuerga que baña mi “pucela”.
Campo grande, paseo de enamorados
con su estanque, bautizo de estudiantes y sus tunas
la isla del pirata y su tesoro
sus patos elegantes cuales cisnes blancos.
La Estación del Norte, también llamada de la Esperanza
orgullosa la sangre que se mueve en mis venas
por ser hija Vallisoletana y Castellana para más señas.
La rosaleda siempre con aroma a frescura
a rosas frescas mirando al Pisuerga
¿cuantas historias guardas? de amores y desamores
mirada tierna amarrada al tiempo.
¡Valladolid siempre bella!
con tu catedral, tus muchas iglesias
tus museos, tu música, tú inocencia.
Mágica eres mi tierra hermosa
mi cuna, mi sueño, casi la misma gloria,
pasear tus calles, tus plazas…
tus soles y sombras.
Tus fríos inviernos, tus nieblas
plomizo tu cielo, acaricia la mirada
nubes y ensueños…sigues siendo magia.
Campos de verano entre sus trigos y amapolas
en tu sencillez ¡tanta belleza!
girasoles mirando al sol
y su calor casi abrazo del infierno.
Y sus gentes sencillas y amables
quizás un tanto esquivos al primer instante
pero cuando un vallisoletano abre su corazón…
Tendrás por siempre su amistad
en las buenas y en las malas
por que tiene mucha pureza en su alma.
Nací en Valladolid…la tierra de mi corazón
y en ella escribo cada día mi historia
orgullo de mis pasos y mis venas.
Valladolid mi tierra…mi amor incondicional.
inspiración en el tiempo…indeleble

© Pepi Maeses & María Luisa Blanco
 

ENTRETEJIENDO NUESTRA AMISTAD

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Aún recuerdo la primera vez que leí, tus poesías,
era una tarde nublada de agosto,
palabras entrelazadas, escribías con desvelo,
y desde aquella tarde, aún hoy te leo….

Yo recuerdo con sorpresa
algunos de tus comentarios
aun no sabía quien eras
ni que pasarías a formar parte de mis días
para acabar siendo una gran amiga.

Poco a poco nos fuimos conociendo,
entre unas charlas, unas fotografías y muchos recuerdos
hoy aún nos estamos leyendo,
pues la distancia nunca fue un impedimento.

Si, poco a poco fuimos entretejiendo
palabras y momentos, poesía y silencios
seguimos juntas por este camino de las letras
y unidas por un noble sentimiento,
de amistad…de cariño
en los sabores y sinsabores de la vida…

Sabia tu nombre, eras Luisa, una mujer de Valladolid,
Castellana y poetisa…
amante de la luna, a la cual escribías,
con mucha soltura…

Tu nombre aprendí, Malagueña
a reír tu felicidad
a llorar tus penas, a compartirlas
¡claro que sé cómo te llamas!
alegría.

Eres de tez blanca, cabello moreno y rizado,
y tienes unos ojos como luceros de noche.
poco a poco, nos hicimos amigas,
tú castellana y yo andaluza…

Tú, eres espigada como el trigo de mi tierra
como los juncos de tu Guadalquivir
morena y guapa como tu Giralda
tus ojos altaneros mirando el horizonte
cual estrellas que alumbran
un hermoso cielo de noche…

Nos gustan las letras hilvanadas, las palabras con sentimiento,
los versos entremezclados y con mucho pensamiento.
nuestra amistad floreció, y desde aquel agosto,
sus raíces echo…

Raíces profundas en mi corazón
en un nublado agosto,
salió el sol
para encontrarme con tu amistad
y tus bellos sentimientos llenos de luz
como tu poesía
¡Pepi!

© Dueto/ Pepi Maeses  y María Luisa Blanco