Mirada_3

Mirada tras mirada y tú sin inmutarte,
ajena por completo a mis ojos
que, más que mirarte, deseaban tenerte.

Mirada tras mirada y tú fuera de escena,
ausente de la calidez de aquel escenario
que mi mirada había dispuesto de alguna manera.

Mirada tras mirada y tú ajena y ausente,
mas yo insistiendo una y otra vez
para que tu sed de amor, la saciases en mi fuente.

Mirada tras mirada, y al fin quise intuir
que, por un momento, buscabas mis ojos,
única zona visible que, de mi cara, podías percibir;
como yo de la tuya, atento a cada uno de sus reflejos.

Y es que las mascarillas que a ambos nos cubrían,
me haría centrarme sólo en tus bellos ojos,
y en un oportuno guiño que ya no escondían,
sino que alardeaban de provocar brillos y hasta destellos.

© J. Javier Terán.