La guitarra colgada a la espalda,
la cruz, el designo y un billete de avión
Los dos hijos bajo su ala cansada,
El dolor en un puño que nunca cerró.

Va la niña arropada en su seno
ojitos castaños, rulitos de amor
“Aguanta un poco que ya falta menos
Te cuento una historia y dormimos las dos”.

El pequeño la sigue a zancadas,
su madre, las prisas, la hermana menor
Dibuja en las nubes que ve en la ventana
Los chicos del cole que nunca olvidó.

La mujer y un camino delante
sin otro remedio, volver a empezar
La vida suaviza los duros pesares
Le llega la risa y se pone a cantar.

© La Gabi Castillo 26/10/2017