Así soy yo
en la profundidad de tus ojos
devorado por los gozos
en el sentirte gotear
entre los pequeños y grandes labios
abiertos sobre mi boca
qué invocan de ser
invadidos por los placeres inconfesables
ni a Dios ni al amor

Encontrarse aturdidos
de la belleza de cuerpos
seguidos de la dulzura
insinuante en cada rincón de paraíso
capaces de dejarnos ir
más allá de los sueños de los mundos personales

Resbalan las manos
hacia colinas armoniosas
besando sin aliento
Los pezones inflamados
del calor de la restregadura
de mi sexo curioso e impertinente

Me miras ávida de placeres
entre las cortinas enamoradas del viento
y giras alrededor de mi amor
mirándome como a una gata
mojada de emociones

Te frotas sobre mi punta hinchada de caprichos
abriendo las piernas
como una bailarina clásica
te inclinas sobre de mí
mientras hundo con dulzura infinita.
El misterio gozoso entre los muslos agitados
jadeando la belleza de sentirte pertenecer
al amor de siempre

Empujo, empujo, empujo
empujo cada centímetro
empujo. Hasta la esencia que se pondera
empujo, hasta las gloriosas estrellas
empujo por luego gritar al unísono.
Te amo en la inmensidad unida
para siempre

© Greg D.