El sueño inmóvil
La noche era fría, muy fría. Afuera estaba nevando, caían copos de nieve deslizándose por la ventana. Eran como pequeñas nubes que caían del cielo y la niña los miraba caer desde la ventana. Ésa ventana a la que se asomaba a diario. Era como su refugio, imaginaba que estaba jugando en el jardín, deslizándose entre la nieve, acariciando cada copo que caía entre risas, haciendo montones de nieve creyendo eran montañas. Así pasaba horas y horas. Dentro, una chimenea chispoteando la madera que se quemaba como su soledad. Ésa niña que soñaba con hacer tantas cosas a través de esa ventana, de pronto se dio cuenta que jamás las cumpliría. Esa maldita silla la tenia atada de por vida.

©Marga Rullan Cañellas