amistadg

Aún recuerdo la primera vez que leí, tus poesías,
era una tarde nublada de agosto,
palabras entrelazadas, escribías con desvelo,
y desde aquella tarde, aún hoy te leo….

Yo recuerdo con sorpresa
algunos de tus comentarios
aun no sabía quien eras
ni que pasarías a formar parte de mis días
para acabar siendo una gran amiga.

Poco a poco nos fuimos conociendo,
entre unas charlas, unas fotografías y muchos recuerdos
hoy aún nos estamos leyendo,
pues la distancia nunca fue un impedimento.

Si, poco a poco fuimos entretejiendo
palabras y momentos, poesía y silencios
seguimos juntas por este camino de las letras
y unidas por un noble sentimiento,
de amistad…de cariño
en los sabores y sinsabores de la vida…

Sabia tu nombre, eras Luisa, una mujer de Valladolid,
Castellana y poetisa…
amante de la luna, a la cual escribías,
con mucha soltura…

Tu nombre aprendí, Malagueña
a reír tu felicidad
a llorar tus penas, a compartirlas
¡claro que sé cómo te llamas!
alegría.

Eres de tez blanca, cabello moreno y rizado,
y tienes unos ojos como luceros de noche.
poco a poco, nos hicimos amigas,
tú castellana y yo andaluza…

Tú, eres espigada como el trigo de mi tierra
como los juncos de tu Guadalquivir
morena y guapa como tu Giralda
tus ojos altaneros mirando el horizonte
cual estrellas que alumbran
un hermoso cielo de noche…

Nos gustan las letras hilvanadas, las palabras con sentimiento,
los versos entremezclados y con mucho pensamiento.
nuestra amistad floreció, y desde aquel agosto,
sus raíces echo…

Raíces profundas en mi corazón
en un nublado agosto,
salió el sol
para encontrarme con tu amistad
y tus bellos sentimientos llenos de luz
como tu poesía
¡Pepi!

© Dueto/ Pepi Maeses  y María Luisa Blanco