Navidad

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Navidad

Era un frío día de Diciembre, y, como cada año se acercaba una fecha que parecía especial en el calendario.. Una fecha que me producía una extraña sensación, que me llenaba de una emoción que no sabía definir, explicar con palabras.. Y , ese año, fue el que me propuse buscar información y los porques de esa impresión que me hacía intuir que esa fecha tenía un valor que se había perdido y olvidado pero que necesitaba volver a todos..

Vivía en un gran edificio, en una gran ciudad, rodeado de prisas, horarios, rutinas.. Todos lo hacíamos, era lo normal. Los sentimientos se vivían en la distancia, amigos, conocidos.. no había tiempo ya para pararse a conversar, en un mundo virtual, avanzado tecnológicamente, habíamos crecido así, nuestros padres, nos daban todo lo necesario para vivir, y, debíamos esforzarnos y trabajar duro ya desde pequeños, nuestros días pasaban entre colegio, estudio y, un sinfín de actividades extraescolares, porque la competitividad así lo marcaba. Era necesario para ser buenos hijos, buenos futuros empresarios o trabajadores.. Para poder mantener el nivel de vida que teníamos, que la Sociedad marcaba, y, que todos queríamos.

Llegaba Diciembre y en casa no se hablaba de otra cosa, las vacaciones de Navidad, donde iríamos este año, ya habíamos viajado por medio Mundo, lo normal en estos días. Eran las fechas clave del Año para demostrar al resto quienes eran los mejores, o habían trabajado más duro.. ese éxito personal se exteriorizaba a través de viajes espectaculares y costosos regalos.

Hacía mucho ya que la Tierra no se parecía a lo que estudié en la escuela, esas fotos de paisajes, con sus ríos, lagos, esa vida tan paradisíaca, había sido absorbida por completo por grandes moles de cemento.. El cielo azul, se atisbaba a veces más gris claro de lo normal, pero yo nunca lo ví, excepto en las fotos.. Era el año 2050, y, como había cambiado todo…

Entonces, recordé una imagen de uno de los pocos libros que tenía en casa, y, siempre llamó mi atención . La foto era de una pequeña casita, en un monte, en un entorno de los pocos protegidos que quedaban ya.. Tenía que ir allí, algo me decía que ese era un lugar mágico en el que podría encontrar todas las respuestas que necesitaba.

Propuse mi idea y todos me miraron asombrados.. pero ¿cómo? ¿ Ir a una casita sencilla en Navidad? ¿Para qué? ¡ Cómo vamos a perder nuestro mejor viaje ! la Navidad es para eso, disfrutar de lo mejor, no podemos prescindir de ello, es una pérdida de tiempo y para eso hemos ahorrado todo el año.. Nosotros no iremos ¿qué diría la gente? Puedes ir tú si quieres, te darás cuenta que no hay nada más, últimamente piensas demasiado.. Y, entonces, me fuí.

Así fue como me presenté un día 23 de Diciembre, víspera de Navidad en aquella casita.. una ancianita me recibió y me sorprendió desde el primer momento, porque al abrir la puerta me recibió con un cálido abrazo y una sincera sonrisa.. Tengo que decir que en un primer momento me asusté un poco, pero a la vez sentí que algo se movía en mi interior, y, me daba a entender que iba por el buen camino.

Entré en aquella casita de piedra, y, con olor a leña y tierra mojada, en un rincón la chimenea no dejaba de brillar con un fuego que invitaba a sentarnos y conversar.. Tenía tantas esperanzas puestas en un día así, me dijo la anciana, estaba esperándote, sabía que algún día alguien se interesaría en buscar respuestas.. No podía ser que todos hubiéramos olvidado nuestra verdadera esencia. Asombrado, y, sin entender aún demasiado, le escuchaba con atención.

Estaba maravillado con esa intuición de anciana sabia y risueña que empezó a contarme lo que era la Navidad..
Hace mucho, mucho tiempo, los hombres recordaban estos días la llegada de Dios al Mundo ..Nació como un humilde niño en un pequeño pesebre, para traer amor, y, enseñarnos la humildad y sentimientos más humanos ..En estos días se recordaba y se vivía desde el cariño la cercanía a los nuestros, pero de eso ya hace tanto tiempo…
Un día los regalos aparecieron, como muestra de querer dar y recibir, ese cariño, y, estaba bien, pero la ambición y el consumismo exagerado, acabaron por ocultar el verdadero significado de Navidad.. Olvidamos el sentir en beneficio del tener, del demostrar que somos más o mejores que otros.. y, así olvidamos los valores y lo verdadero, la esencia de la Navidad era eso.. Estar junto a los nuestros, compartir cariño, recuerdos, conversar y estar más cerca, dedicarnos tiempo.. Algo que ahora apenas tenemos..

Ahora entiendo porque me sentía así extraño todo estos años, necesitaba recuperar esa verdad, darme cuenta que el camino que llevábamos aunque el aceptado no era el correcto, que había existido otra forma de vivir hace tiempo.. La verdadera vida humana, y, no lo que tenemos..

Tenía que llevar la Navidad a mi hogar, y reaprender de nuevo, quizá aún se podía salvar un poco de esa sensación que aún ardía encendida en mí.

Entonces, agradecí todo a la bella mujer y le invité a venir conmigo , le monté en mi coche, conduje por horas para llegar a tiempo..

Y llegamos a casa justo cuando todos salían con sus maletas y cargados de cosas para tomar el vuelo.. No, este año no!! Mirad !!..y justo en ese momento, al abrir la puerta del coche y verle a ella salir, con su tierna mirada, todos lo entendieron.. Se dieron cuenta de que era un error lo que estaban haciendo. Entonces, como en aquel sencillo hogar se prendió en nuestra familia la llama de la necesidad de compartir y sentir, nos fundimos en un abrazo todos.. Y, por supuesto celebramos unos días especiales llenos de nostalgia y buenos recuerdos..

Feliz de haber encontrado el verdadero significado de esos días especiales. Desde ese momento y siempre intento que al menos en mi hogar haya Navidad..

© Yolanda cb