LA PAZ

LA PAZ

La paz no es el  SÍ o el NO
la paz siempre es otra cosa;
es una araña tejiendo
un vuelo de mariposa:
mientras una flor sonríe
la abeja en ella se posa.

La paz es, neutralidad
o afonía del silencio.
Es un suspiro de rosa
que al esparcir su perfume
por los poros de la piel
el menor ruido la daña.

La paz es… encontrar agua
transparente, dulce, pura
y transitar los espejos
por la palabra madura
que transcienda a los reflejos.

©Julie Sopetrán

Devastación

Hay cunas que las mece el viento.

Lugares donde la vida es un esqueleto huyendo del exterminio, campanas que desde lo lejos tañen su cántico fúnebre.

Los hijos de la guerra chapotean sobre charcos infestados de miedo, bajo una penumbra que rapta los días,  saqueando cualquier resquicio de esperanza.

Los dioses han abandonado los templos y lloran  postrados sobre la hecatombe que  imparable avanza   hacia el horizonte, herido de plomo y de fuego.

© Leha

 

 

 

 

 

Nuestra Solidaridad con Ecuador

 

CAM02326_4 amapolas amarillas, para Ecuador‏_novembre15_©Mía Pemán_2015

 

Somos espectadores del mundo, cuando algo terrible pasa y lo sentimos, porqué, aún somos humanos, los que vivimos a su vera y en los contornos, que latentes… también nos llegan las catástrofes naturales, esas que sin avisar se nos acercan, dañando a muchas personas que viven en todos los lugares de éste Universo y de su extraña casa, convirtiéndose en moradores habituales que conviven cada día en una parte diferente del mundo terráqueo.
El Sol y el tiempo, no saben lo que pueda ocurrir en sus laterales, pero al acercarse el daño que nos producen sus retumbos, los dolores de gentes que han sido maltratadas por su osadía, nos llegan a través de las noticias de los telediarios, que nos muestran las fierezas de un seísmo ocurrido el pasado sábado en la noche, en Ecuador.
En estos momentos tan especiales, el reloj es imprescindible, la ayuda, lo más primordial y esencial, mientras, las personas que están allá, sintiendo qué hacer o qué no… el tiempo se ha de llevar con determinación y los cuidados, a todas esas personas que se han quedado sin nada, es de lo más principal, poder darles ese apoyo moral y material, para tener algo en qué no pensar y llegar a tener un estado de ánimo más tranquilo, en la medida de lo posible. Por qué, si has pasado alguna vez, alguna magnitud, te puedes hacer una ligera y pequeña idea de lo que sus mentes pueden estar opinando y viendo sus compatriotas sufrir por algo que no se ha entendido nunca.
Nuestra condolencia y nuestro pesar más hondo, por tantas pérdidas acaecidas, esperamos aparezcan todas esas personas que aún no han vuelto a casa… y los heridos se vayan restableciendo poco a poco.

Palencia, lunes 18 abril 2016.
Prosa de Solidaridad con Ecuador
©Mía Pemán