En Los Confines Del Cielo.

Es el vagar triste
en busca de fantasmas y sombras
que aparecen y luego desaparecen
haciendo de mi sueño una pesadilla

En la oscuridad tropieza el alba
pero la aurora con el sol llega

El cuerpo te acaricio
y demostrarte amor
pienso…

Será
estupor, ardor, olor
entre pecho y garganta
que de chispas
el corazón inflama

Entre oleadas de emociones
me ríe en boca
el mundo
y sobre labios maliciosos
tu calor
de onda tumultuosa
de retrasarse tiene ganas

Para coger
aquella flor deliciosa
que lujuria llamaba

En el cómplice placer
los sentidos al cielo iban
morando

Impregnada de sabor
y de caricia caliente

Te me acercas
todavía cuchicheando
y suspirar siento
tu perfume
al viento…

Otro tiempo
otro,
no existe
allá, en los confines del cielo.

© Greg D.

Noche de amor

Marzo 2017

Nos habíamos despedido hacía algunas horas y con una previsión de no poder vernos en algunos meses, por motivos estrictamente laborales. No me esperabas aquella noche y, por eso, tu rostro reflejaba la sorpresa ante el encuentro. La cancelación de última hora de aquel vuelo que me debía trasladar hasta la otra parte del mundo, había sido el motivo de mi regreso momentáneo.

Y fue tan grata la sorpresa, que saltaste a mis brazos emocionada. Nos comimos materialmente a besos durante unos instantes, y lo siguiente fue dirigirnos al dormitorio.

Sobre el tálamo nupcial comenzó un ritual que ya nos conocíamos bien ambos, pero que en esta ocasión fue mucho más intenso y duró mucho más tiempo, a pesar de la urgencia de amarnos que los dos teníamos.

Con mi boca recorrí todo tu cuerpo, incluida tu espalda cálida y sedosa al tacto, tu cuello grácil y flexible, y tus orejas suaves y tiernas, a la par que te susurraba las notas de una apacible melodía que a los dos nos gustaba; mientras tú temblabas de emoción. Y fue mi boca también la que te despojó de la última prenda íntima que quedaba sobre tu cuerpo.

Así, los dos ya desnudos por completo bajo las sábanas, iniciamos el juego de amor de tantas noches, pero en esta ocasión mucho más intenso y multiplicado en su efecto como consecuencia de la sorpresa. Nuestros cuerpos se estremecían de placer por momentos, fundiéndose y acoplándose a la perfección, en pos de un viaje de lujo del que ninguno de los dos queríamos regresar.

Y así, abrazados y ahítos de placer, nos pilló el sueño muy avanzada la noche y a punto casi de la madrugada…

© J. Javier Terán

MI ÚNICO AMANTE

El mar mi único amante
gran amor… frenético y tempestivo
él me lleva en un sueño de pasión
lozana y sin frenos
la piel acumula y tiembla
deseos y emociones
instantes insólitos de amor turbulento
entra el agua fresca…
¡Sale el mágico mar!.
Un silencio de sensaciones y de emociones
desequilibran la pasión reticente
cada barrera cae
en el bajo fondo precipito y gusto el perfume del mar
el rojo coral se abre y goza
el mar está en mi
yo estoy en él… amo
¡Él me ama!

© Gloria Lucia Castrillon

Desnuda Estrella

Y cuando no tendrás que esta estrella
sobre el cuerpo desnudo fragante y generoso
querré saciar el tántrico perfume
probando y volviendo a probar  más y más
en esta artesa ansiosa y bullente
los flancos tuyos intrigantes y tu sabor
que juega a hacer la empolladura con mi sudor.

Y cuando tu estrella brillará
yo desnudo enlazado a ti como holograma
seré la nota justa y el pentagrama
inciso en si, blando entre los dos surcos
elevaré mi canto iluminado
largo las notas alternas del pecado
me empujaré vagando en los suspiros
que la sangre me devoran vampiros
en el salto entre las venas y la razón
para dar al sol la ávida obsesión.

Y cuando tu estrella despuntará
en el cielo desnudo cansado y apagado
serás la primera nota del permiso
que a la culminación de los humores y de los encuentros
se recortará con todo su esplendor
en el vacío de tu flor insolente
y será un canto lascivo indecente.

© Greg D.

Jadeante respiración

Se desata la mente
en el deseo
que se convierte en carne

entre mis piernas
resbala la fantasía
dentro de palabras y suspiros

colada de amor sobre los labios

qué escriben poesías
en el repiqueteo de la lengua
y gemidos de los dedos

extendida sobre taraceas de madera
en el éxtasis que encierra
el carácter sagrado de tu mirada

en el sellado gustar
de tu perfume
dentro de mi cuerpo

jadeante la respiración

el instante… se para

© Gloria Lucia Castrillon

Fantasías Sensuales

Al amparo en la ermita de los sentidos
perdida estaba la racional mente,
admirando en lejanía
el sumo objeto del deseo,
complaciéndose secretamente
en el santuario del alma suya
por aquellas sensuales fantasías.

La delicada mano del hombre
se era empleada al inevitable fin,
guiada del mítico Eros,
lúcidos sueños tomaban forma
en aquella representación viril
de la masculinidad primordial.

Sobrepasando la vivida realidad,
la inmadura imaginación carnal
recitaba otro largometraje
hecho de profundas ilusiones para él,
caído sin la mascara divina
del azul celestial.

Rindiéndose al éxtasis que probaba,
en la excitación del sofocado cuerpo
el corazón se era liberado de la razón,
felizmente triste latía
por la esclavitud al amor
de tiempo soñada.

© Greg D.

Los ojos todavía están lúcidos

Desnuda de la brisa de la mañana
escuchabas las fragancias del olvido
disuelto en el viento frio de los recuerdos

Recuerdos que me hablan de ti
Que me suspiran al oído palabras indescifrables
Mirada lucida de pasión
Llega la mañana…descubriendo los secretos de la pasión

Yacías sumergida en las líricas
apasionadas del deseo esculpido en el animo
y jugabas mordisqueando los labios
recordando boca de fuego
que te penetraba con dulce armonía
pasando con fantasías empujadas
un mundo sumergido que de cierto no podías saber

A tu lado, cuerpos desnudos
sumisos instantes que recorren nuestras pieles
animando el fuego de nuestras pasiones
beso tu boca y me quemo
dulce néctar penetra mis sentidos
y se rompen las barreras con un gran estallido
dulce armonía tu entrada en mi templo
fantasías que suspiran sin aliento

Los dedos húmedos de placer
resbalaban sobre senos extrañamente túrgidos
y rodaban como una noria enloquecida
sobres pezones apuntados a la luna

Mis manos temblorosas
acarician cada instante perpetuado en nuestros cuerpos, tu sexo
excitando y rompiendo el silencio
túrgidos los senos que se unen a tu deseo
y esa luna que guardo en mi pecho
para entregarme a ti como la fuerza de un destello, acaríciame
y no rompas la magia de estos momentos, fundidos
como plomo y deseo…ardemos en el mismo fuego.

Sonreías sola pensando a la primera noche
de cuando me cogiste como una pantera sobre el lecho de nubes
sin nunca pararse sin nunca tomar aliento
erábamos criaturas entregadas al amor supremo

Aun sigo sonriendo, aprendices del amor ya casi maestros
para sin aliento seguir fundiendo nuestros cuerpos
unidos, acompasando el momento, de explotar la lava de tu fuego.
Quemándome de pasión, gemidos suspendidos en el tiempo
amantes, amándose…sin prohibiciones, te deseo…

Y te amo…fortaleciendo nuestros sentimientos
donde el amor…nace cada noche cuando hacemos el amor
como si el viento susurrara te quiero
y mi templo quisiera llenarse de ti…siempre

Las piernas abiertas palpitaban con tremenda excitación
y curiosa querías sentir las fragancias de la pasión,
la mano resbaló lejos perdiéndose en el placer infinito.

© María Luisa Blanco & Greg D.