Aullidos

16-1-48

Aullo bajo esta noche inerte, donde te extraño, sobre este tiempo que no cesa.

Donde tu mirada, va navegando en alguna estrella, donde la luna, te acuna en cada suspiro, cuando en pequeñas gotas de mi esencia, mi alma te abraza.

Si te extraño bajo la mirada de un océano, bajo mis aullidos que recitan los versos, para que me sientas, en esta noche que cae el rocío.

Aullo bajo esta noche inerte, donde soy grito de lluvia cristalina, más allá de mi interior, follándonos los latidos, eyacula tú alma en la mía, en esta noche de cuarto creciente.

©Devannys

Voracidad

Tras la última tormenta de mi boca, llueven las mieles de tu esencia, derramadas desde lo más íntimo de tus entrañas.

Lluvia de pasión, de placeres, de amor con sabor a eternidad.

Débil es mi carne que se rinde a tú plegaria de todo aquello que resbala en lo indómito de mi boca, en los jugos levitando tú voracidad donde tú secreto se hace agua entre mis labios.

Pura miel la que haces llover, invitando tras la tormenta los rocíos dorados… recogiendo la siembra en cada poro de mi piel.

© Devannys 

Siamesas

Deseo tus senos latiendo sobre los míos, tus pezones lácteos dándome de beber, recoger de tu boca los gemidos esquivos.

Deseo de cerca, sentir como tus piernas se abren para cubrir mis labios de fuerte sabor.

Deseo beber de angustias la razón de tu excitación, saborear el aliento de la boca que deseo, desde el tacto de los labios hasta lo más profundo de la garganta, rozando la lengua del deseo, escuchando los gemidos de la boca, avivando el fuego, entre el deseo y la piel que grita como gatas siamesas en celo rebullendo de la noche.

© Devannys