El tiempo de ese reloj no es arena fina, es agua cristalina que va dejando su esencia en la medida que se va filtrando, y se deja caer tan despacio, que en estos días no nos llega esa fuerza que alberga su interior para dejarnos el frescor durante todo el día.
Entonces debemos compaginar su ritmo con el nuestro para que el tiempo no se estanque y vaya algo más aprisa…
Feliz sábado y finDe, la presencia del rey del universo está tan cerca que nos deja pasmados.
Hay que decirle vaya más tranquilo y con prisas, para
atender sus rayos no caigan de repente.
Y así tendremos la oportunidad de disfrutarlo con pausa y sin prisas…
Es un fin de semana para el descanso y aunque albergue jolgorio necesitemos, que no sea de golpetazo, sino nos daremos la media vuelta y marcharemos a poder ver el respiro de cada amanecer con los ánimos de tener unos días más naturales y no tan alborotados.

© Mia Pemán