Lloro en silencio,
masticando recuerdos
interminables horas
lamentan y gimen
por el tiempo perdido,
en las calles, el murmullo
por aquello que no dije
allí en medio del tumulto
escucho el paso haciendo
cuentas y añorando
todo lo que se ha ido,
me entristece cada día ido
al saber que no estaremos
que hemos marchado lejos
y que nunca volveremos
vivirlo siempre fuimos.
Somos lágrimas del silencio
fundidas en recuerdos
plasmadas las letras
de la tarde final
en la que estemos tú y yo,
hasta el final de los días
masticando trocitos de alegría
siempre juntos los dos
hasta el final de nuestro existir.

© Ana’D Mejía Dangond
La Dama De La Poesía