Y como no traer a la memoria los recuerdos de aquel verano, si en líneas lo ha dejado plasmado, en una libreta que lleva con ella y su cámara para congelar momentos que hoy ha recordado, no era muy buena para decirle sus sentimientos de tú a tú y como no, si sentía quedar sin palabras al estar de frente a esa mirada tan profunda, llena de seguridad y gran madurez cuando sus ojos café denso chocaban (como el agua con las rocas) con sus ojos miel que con aquel contraste del paisaje ofrecían una combinación de un color sepia verdoso, ese día habían decidido sin ningún preámbulo salir de la rutina de la gran ciudad a rodar después de un par de caguamas la noche anterior, tomaron una ruta donde el olor a naturaleza era lo mejor, escuchando por el camino un poco de música de banda compartida, disfrutando de la travesía los paisajes hermosos dónde en subidas y bajadas ocurrió un contratiempo una pequeña caída, nada para alarmarse, ya el piloto más cauteloso siguió la ruta (experiencia inolvidable) se llegó al lugar de destino uno de esos pequeños pueblitos mágicos que le dicen, el Sol estaba perfecto acordé al día, el río con sus aguas cristalinas y frescas (helada) en el lugar había un pequeño puente llamado «El puente de los enamorados» En él había unos graciosos pasajes que decían:
«Si has sido infiel, cruza de espaldas y serás perdonado»

«Tu paso por el puente de los enamorados garantiza el amor eterno»

«Con un beso sella el amor para siempre»

«Arroja una Módena al río y pide un deseo»

«Nada es eterno en el mundo, solo el amor que seda en el puente de los enamorados»

Tubo esos impulsos de dar ese beso, pero su 1.50 cm de estatura, no era que ayudara mucho, al contrario de su acompañante de 1.80, que le miraba jocosamente al muy seguramente intuir sus intenciones, como también no darle mucho crédito a supersticiones pensó.
No se lo expresó con palabras como lo había dicho, no era muy buena con ellas ante él, pero con la mirada le decía que en esos ojos quería pasar todos los veranos que le quedarán por vivir.

PD. En estas líneas mejor no han podido quedar plasmados los recuerdos de un inolvidable verano.

© Y.P.C.G