Acercándose los momentos finales del día… para dar fin a un fin de semana frío y titiritante con la increíble compañía de esa agua que cae… en los días abrileños de la primavera, donde ha habido días pasados la visita ocasional de una Luna Llena Rosa, sin tener ese color y a la vez denominada de Pascua…

Pero este endiablado mes antes de finalizar sus días traerá otro evento atmosférico… qué quiénes lo puedan ver y sean aficionados a las cámaras… lo podrán captar y realzar su extraordinaria visión, dándole mayor eventualidad para mostrarle al mundo lo que regalará el mes de *las aguas mil*…

La noche se viste de trinos y aullidos en las calles… hablando ellos, un idioma que aún no se ha detectado el lenguaje para saber que se están comunicando en estas horas que ya el día… dejará de ser una realidad, dando la vez a ese manto aterciopelado que arrojará los sueños más deseados por tantos sonantes indecisos en irse a abrazar a su dama especial, la almohada de satén… qué es la antesala de las caricias a recibir por tules sedosos, de colores cálidos… y dejar una música al oído, suave para saber deleitar sensaciones de placer…

Y llevarte al más puro y delicado roce de… sentimientos que durante el día has ido guardando en ese joyero de piedras preciosas… qué son las estrellas danzarinas, bajando de su celestial atuendo aterciopelado…

© Mia Pemán