11.- Rotos los Despegues Encantados

Todo se acerca, y es verdad, de la buena… qué los días saltan sin detener sus pasos, y no vuelan porque aterrizarían de puntillas.
Y las puntillas se deslizarían tanto que se irían a desbordar contra las durezas del todo y de la nada.
Así son quienes destierran la insensatez que el duro invierno nos acerca con sus bocanadas aireadas, que son lanzadas a ver a quiénes va cazando desprevenidos y sin la protección debida de no ser capaces de calzarse un buen momento de… relax y saber disfrutar de tiempos tan deambulantes como impropios, a las alturas que llegan sin que las ataduras les lleven a que sus cabos se aten y no pierdan esos contactos tan merecidos y afables, que pudieron conocer sin pensarlo mucho.
Es el olvido quizás, el que pueda unir más de la cuenta a personas que nunca vieron antes… o simplemente serán, las similitudes que habían conocido y encontrado hace ya, algún tiempo y que parecía se habían olvidado… quien lo sabe, no andáis caminos propios, por eso mismo esa desconfianza tan arrasadora.
Igual que las agujas de relojes cuando la fricción les alcanza tan de lleno, que los instantes se vuelven irrenunciables y la sencillez de su vivir se expande por doquier, con el rastro entre las manos, que no… entre los pies, desbordando locuaces sentimientos queriendo dejarlos en el anonimato, para no dar nombres ni lugares impropios a ser descubiertos por el mundanal ruido del descaro a ser un caso de muy alto rango y, dar quehacer a las malas artes lingüísticas… que aproximan tanto el escuchar, qué después lo convierten en letras libres de ser leídas o no, quién sabe ya, de lo que son capaces las capas de imaginación sensible…
Se ve pasar el mundo y los días por los cerrojos, y de continuo saltan las mirillas que se habían encerrado sin otro ánimo qué dejar de sentir el alboroto de los enredados abrazos y los susurros se encandilan más de la cuenta, sin darse ni cuenta siquiera.

© Mia Pemán

Emoticon presenting with his hands - 21178838