El cielo está plomizo, triste
el miedo se instala en la memoria
resuenan ecos de destrucción
la cordura se rompió…
con el estruendo de las bombas.

Mueren los sueños, los niños
sin apenas haber tenido tiempo de vivir
aprender o sonreír…
mueren los pájaros de pena
en un cielo invadido de pájaros grises.

Huyen los pasos a toda prisa
sin hogar donde esconder el miedo
pedacitos de cristal caen por sus ojos
llora el mundo… Por todos.

Dónde se enterró la paz
que nunca vivió con nosotros
dónde el humano
que no aprende de sus errores.

Historias semejantes
cambiamos de años, de siglos
incivilizados animales…
sin corazón ninguno.

Está el cielo plomizo, triste
mientras muere el futuro en agonía
y el miedo se instala en la memoria
como una bala al azar
que mata la esperanza del mundo.

© María Luisa Blanco