Otoño_pozo

Nunca estuve este otoño
huérfano de recuerdos;
tampoco falto de cariño,
ni adolecí de cumplidos.

Continué buscando tus labios,
achicando cada vez más
la distancia de nuestros cuerpos,
hasta que se tornaron llamas.

Permanecí junto a ti siempre
para encender nuestro amor,
y arrojar al mar la llave
que me abrió tu corazón.

Seguí, en tu despertar,
dándote el más cálido
de los besos para recordar
que estoy siempre a tu lado.

Arraigó en mí tu querer,
haciéndome fácil convivir
con quien aspiré a ser
amigo y amante en el existir.

© J. Javier Terán.