OTOÑO AUSENTE…

Otoño que te has ido
descalzo entre la hierba;
que no me has dado el hoy;
ni me has dejado
saborear tu tristeza.

Otoño que te alejas
como un pájaro gris
húmedo de llanto,
hacia tus prados silenciosos
donde yo no puedo entrar.

Tú eras la música
que Dios guardaba para mí,
oculta en el otoño frágil
de tus hojas.

Otoño ausente y vano
que te has quebrado en mí,
ya no puedo rescatar
ni un trozo de tu alma.

Mañana será invierno
y nuevos silencios
golpearán mis ventanas.

© Ingrid Zetterberg