EN EL OTOÑO DE MI VIDA

En el otoño de mi vida
honrar mi alma
y ser honesta
conmigo misma.

Todos nacemos
con una misión
es un deber buscarla,
descubrirla, conocerla
y cumplirla con ilusión.

Embriagada en el que hacer
con la gran tranquilidad del saber
que hay que seguir aprendiendo.

¡Es poco lo que necesito
para seguir viviendo!

En la búsqueda
de la razón y entrega
de la Ternura…
no es difícil encontrarla
no es difícil regalarla
si relajas la premura.

Sin tener la menor duda
con todo el amor por regalar
bien henchido el corazón
con la ausencia del dolor
el otoño disfrutar.

Pero ocurre,
que esta farsante sociedad
desea consumir
exprimir y cambiar
todas aquellas recetas
que puse a la lumbre,
que en la vida importa
ser fiel a nuestra verdad
y todo aquello sin herrumbre.

El tiempo
sediento de justicia
con su gran voracidad
en la que todos los valores,
y costumbres se alteran
en esta nueva sociedad
improvistos percances
¡quisieron hacer
cambiar al instante!

Sólo queda la Honestidad
esa palabra… tan solitaria,
que no encaja con la falsedad.
Honestidad, que sin verla
siempre estuvo en mí,
como coraza al salir
y aunque ella habla por sí sola
casi nunca se la escucha,
habla y habla pero es sencilla
y no todos la pueden o quieren oír.

En este momento es honestidad
lo que más necesito de ti.
Pues si llevo el corazón
en la mano, tú y todos
lo pueden ver…
No, no quiero una cara bonita,
que me diga mentiras bonitas
todo lo que deseo es…
¡Alguien en quien poder creer!
© Araceli García Martín