Otoño_banco

Hay un parque aquí en mi ciudad,
que acoge aún entre la espesura
un banco que, el tiempo con su bondad,
le protegió con su pátina entre la fronda.

Y allí, accediendo por entrecortados
paseos y sendas, se localiza todavía
nuestro rincón de citas y encuentros
de cuando nuestro amor retoñaba.

Abrazos, caricias y besos
se prodigaban por doquier,
mientras esperábamos cautelosos
llegase la hora mágica del anochecer.

Donde la tímida luz de las luminarias
se encargaba de darnos cobertura,
cuando la intensidad de las zalamerías
iban subiendo de grado nuestra ternura.

Y hoy, que amaneció un otoño nuevo,
otros amores a su vera acogerá,
esperando también junto a este banco
a que merme la luz que les protegerá.

© J. Javier Terán.