¡Tan sola! entre estas paredes bulliciosas
ensordece el ruido en el alma
buscando miradas allá
donde el vértigo se esconde.

Caída rápida a ras del suelo
casi frenando un pensamiento
en tu rostro borroso
¡Si ayer me amabas tanto!.

Que se han descolocado todas las palabras
la mirada huidiza, casi escondida
sabiendo que el dolor se impregnó
en ese espacio reducido de latidos.

Tanto silencio acobarda, asusta
escuchando el grito de infinitas voces
como si fueran versos rotos
cómo si un abrazo perdiera la fuerza
en el abismo de mi pecho.

¡Soledad! enfermedad autoinmune
que se regenera
como el ave fénix que siempre vuela
resurgiendo de las cenizas.

Yo, sólo soy polvo o barro o sueños
o una mirada perdida en el universo
yo, sólo soy canción en labios mudos
y el silencio vestido de bullicio.

© María Luisa Blanco