Acaríciame…
con las palabras
qué nacen de tus manos

Rózame
dónde el fuego estalla

No tengas miedo
excede sin pararte
enciende la llama
y déjate ir…

Libre
sin cadenas
boca y labios
y cada individual dedo
para entrar en la mente
corrompiendo el escalofrío

Para pintar el deseo
usando dulces granos de malicia
para todavía saciarse la pasión
dentro de un recuerdo aún vivo.

Tócame
cuando cierro los ojos

Acercados con el cuerpo
hirviente, perfumado y cándido

Ofréceme tu sabor escondido

Y placa tu garganta
cuando el latido enloquecido
provoca la enésima gana

Roza y besa
cada curva del pensamiento
qué ansioso se arrodilla
tímido y voluptuoso
audaz y caudillo

Y con la espalda que ondea
despierta la mirada

Mientras mis ojos que suspiran
capturan el lento fluir, emoción
que gota tras gota

Exalta y deleita los sentidos

Borrando por un instante
dudas y pudor…

…Sin vergüenza alguna
no abandones mi sueño
favorece esta inconfesable fantasía

Sorprendes el alma
e inunda el corazón con ternura y calor…

No olvides esta noche

Alegría y deseo
nacen sin sumisión
y el cuerpo cuando desea
gritos y canta…

Sí…arrincona por un instante
moral y razón

Usa la mente y vuela
hacia invadidos cielos
y dentro  de donde
calientes y poderosos

Despierta el placer y el espíritu
abraza y consuela
la humana pasión y el instinto…
soñar es natural
desear no ha pecado
basta ya no confundir
lo imposible con el real.

Ahora es tarde…
alejadas

Sólo las estrellas pueden entender
sólo la oscuridad puede escuchar

El día es hostil
de quién es no libre de querer…

El sol pone obstáculos
y comprende solo apariencia y silencio…
el silencio tierno y resignado
de amantes sin un mañana

Amantes inconscientes
del destino prisioneros…

© Greg D.