Fue ayer cuando mi corazón tembló
añoro tus risas, tu caminar decidido
extrañe tu mirada, extrañe tu amor desinteresado.
ayer, eso tan lejano, tan roto en el tiempo.

Vi las sombras de la felicidad
escondida entre los troncos de los pinos
sonriendo como si fuéramos niños
y amaneció la noche brillando en mi cabello.

De plata antigua, de rayos de luna…de sueños
de madrugadas frescas
veranos tenues, melancolía
y recorrí tus pasos en silencio.

Fue ayer cuando quedó vacío un abrazo
empezaron a caminar solos mis pasos
recuerdos como lágrimas de sangre
como risas huérfanas…

hoy solo tiemblo como una hoja enredada en el viento
y caerá, será semilla, será nada
bajo una alfombra de tierra húmeda, fría
será el ayer la cuna de la eternidad.

Como si algo existiera…

© María Luisa Blanco