Sabes no te negaré que te quise en mi vida como a nadie en esos años compartidos, tampoco puedo negar que gracias a ti también logre crecer como persona, aprendí muchas cosas a enfrentar algunas y tolerar otras, en su momento por ti hubiese dado mi vida, pero tú elegiste aventurarte un camino distinto al mío, lo acepte y me derrumbó en mil el saber que ya no estarías y que tendría que seguir mi vida sin ti, creí no poder con tanto pero quiénes confían y van de la mano de Dios nada les queda grande, y aquí estoy con más coraje que nunca, ahora vuelves a mí con la firme decisión de creer poder cambiar el rumbo de las cosas, por que ese camino que escogiste mientras seguías tu travesía en él te diste cuenta que no era lo que en realidad necesitabas, no te he juzgado era una experiencia que debías vivir así es la vida de eso trata de vivir, pero cada cosa cada decisión que hacemos o tomamos trae consigo una consecuencia y ahora que vuelves a tu antiguo camino ya no es el mismo ya está más limpio, florecido lleno de una inmensa vegetación, al quedar solitario la naturaleza al fin pudo hacer su trabajo y está más hermoso que nunca, es el mismo camino solo que con algunos cambios mejorados y la verdad aunque quiera ya no podrás hacer parte de él, no podrás volver a talar sus árboles pues están fuertes, ni arrancar sus flores por que le favorecen al paisaje, no beber de sus manantiales, están cristalinos y puros ya no los podrás contaminar nuevamente… Ahora te toca observar de lejos lo que tuviste tan cerca.
PD. Hay momentos que te echo de menos no lo niego, pero ya no te quiero de vuelta, te admiro y te quiero pero no haciendo parte de mi vida, lo siento…


© Y.P.C.G