No sueñes, no respires
camina sobre las cumbres del abismo
saca tus alas, vuela…
gira, detente, nota la caída
a ras del suelo, explosión del miedo.

Vuela sobre los campos de trigo
dorados rayos de sol, el infortunio
amapolas traviesas sonríen
con sus vestidos rojos, con su trigo verde
mecido por el viento, suave brisa.

Sangre diluida en tierra árida
terruño de mis raíces
locuaz instante, se hunde el cielo
en su cálido abrazo…azul, etéreo.

Brisa, remolinos, gotitas transparentes
luce en tu pecho el arcoíris
la sombra se duerme en el invierno
sin respirar, esta vida de sutil vértigo.

© María Luisa Blanco