Primavera de colores

 

Cuando terciado el mes de marzo,
nuestros jardines se acicalan
y los campos se alborotan
y mudan, prestos de color;
pasa que ha llegado la Primavera.

Cuando los prados se alegran,
revistiéndose cada día de fiesta
y ofreciendo su mejor estampa
para encuentros de enamorados;
ocurre que ya es Primavera.

Cuando reverdece la vida,
las especies se aparean
y conciben a sus crías
en medio de la espesura;
es que anidó la Primavera.

Cuando al marchar por el campo,
la vista de pronto se abstrae
y en observaciones varias se pierde
al toparse con tanta belleza,
es que estamos en Primavera.

Cuando atribulados por la pena,
salimos a modo de esparcimiento al campo
y observamos los primeros signos de vida
que la naturaleza ha obrado,
percibimos de lleno a la Primavera.

Cuando así en este entorno,
tú y yo a pasear salimos
y vemos hecho un vergel
lo que hasta ayer era casi un erial,
sentimos que estamos en Primavera.

Cuando tú y yo nos alegramos,
a la vista de tanta maravilla,
y los pájaros cantan saltando
alegres de rama en rama,
es que brotó con fuerza la Primavera.

Cuando acariciando una sencilla flor,
noto su belleza en tu cara, irradiada
por el sol que, a la par, reverbera
tu hermoso rostro sobre una gota de rocío,
es que nos mostró su magia la Primavera.

© J. Javier Terán