23 – Jugando Al Escondite De Los Juegos Prohibidos

Si te miro a los ojos
y dejo volar mis sueños
si busco mil caricias en el tiempo
y te beso…
sería la voz de todos los silencios.

Si te amo, como te amo
con ternura alocada
con pasión desenfrenada
con el sutil verso de un pétalo de rosas.

En la locura caminando de la mano
juntando nuestros pasos en un futuro incierto
sintiendo tanto amor por ti…
como envidia la luna de tus besos.

Si siento, este volcán de sentimientos
tus ojos de infinitas palabras
confinando un te amo en el misterio
de dos corazones latiendo, tan extraños.

Te quiero, en este día y todos los venideros
con la misma dulzura de un algodón de caramelo
como nubes modelando nuestros cuerpos
como si todo lo perecedero se fusionara en nosotros
en la esencia de una eternidad…

Serán las horas que te pienso
las noches que te busco abrazando mis miedos
la añoranza de ayer para amarte hoy…
con la blancura extenuada del alma.

Te amo, en el extremo de este vacío
que tambalea cada átomo de este sentir
tan mío…tan por ti…amantes locos.

Jugando al escondite de los juegos prohibidos
grabado en mi pecho con suspiros… tu nombre
bordando en las sombras unos corazones, amándose.

© María Luisa Blanco

24 – En La Misma Eternidad

Al abrigo de este frío invierno
enciendo la llama de los recuerdos
del hoy espejismo de un te quiero
del ayer inmenso en sentimientos.

Fue el amor el sustento de mi cuerpo
los labios dulces con tus besos
los versos caprichosos escritos en tu piel
las horas dormidas entre el silencio y tú amor.

Tenebrosa la noche que no muere de amor a tu lado
oscuros pensamientos al azar
como esas flechas imaginarias de Cupido
donde unió un oasis con un paraíso.

El viento desenredando tu pelo
la lluvia mojando nuestros rostros
sin percibir la humedad
tan solo disfrutando nuestro abrazo.

Una estrella fugaz se cruzó en nuestras miradas
un átomo se fundió en nosotros
dejando el amor al descubierto, desnudo
sin las promesas delictivas de un te quiero
travieso…

Al abrigo de este sol incandescente
en el tupido manto de trigo y flores
revolcando nuestras emociones
tentando al universo a girar con nosotros.

En este paisaje de sol, noche y tiempo que pasa
mientras nosotros nos seguimos mirando a los ojos
tan enamorados como el primer día
han pasado ya ¡Tantos años!
que ni recuerdo…como el amor hizo su hogar entre nosotros.

Retoños de una primavera acompañan
nuestra realidad y nuestros sueños
solo es amor… Sincero
del que nace y muere en la misma eternidad.

© María Luisa Blanco

Concurso finalizado los votos ya no cuentan, pero siempre puedes animar al autor con tu valuación.