Al paro

Llorar por la calle La Princesa
como ser golpeado, deprimido,
andar tropezando sin motivo
oyendo risas jóvenes y frescas…

Sentirte en el vacío, acompañado
y no tener la protección del nido,
estar de más en un mundo festivo
que pasa tan jovial, desenfadado.

Llorar ante una luz de pesimismo
que ríe de ti, sonámbulo sin tierra,
debajo de tus pies está el abismo.

Delante lo fatal, la nube negra…
que ha de tragarte sin más puro lirismo
en una sociedad que pide guerra.

Crisis

Tiempos de crisis, no encaja nada,
podrida rueca que se estancó…
hundida gente que se colapsan
en largas colas de ocupación.

Si es mala siembra, traerá desgracia
colocan trampas a la ilusión…
los optimistas pliegan las alas
el sol radiante, se ensombreció.

Torpe ignorancia, osco horizonte,
tristes fantasmas de humillación,
frustrante sino que exhibe el hambre
muecas de enjambre las bocas son.

¿Qué se promete que no se cumple?
puñales cortos las risas dan,
vano aliciente, falsa utopía
la rabia un día, ¡reventará!…

Hermética armadura

Vamos caminando hacia la nada…
distrayendo la marcha con señuelos,
todo es un mentir, nuestra celada
llegar y dominar estirando el cuello.

Habitamos en hermética armadura
incapaces de aceptar todo aquello
que de sencillo libere tanta atadura
farsantes, nos muestre como buenos.

Raudos cogemos la mísera cosecha
amontonamos la cáscara vacía…
que barrerá el viento de tormenta
y en nada quedará tanta maestría.

Que vamos caminando con muletas
estresante vaivén, hemos llegado
sin comprender el viaje ni su meta,
vacíos de amistad nos contemplamos
hermética armadura, marionetas…

© Carmen Barrios Rull