Un hoy del ayer incómodo
por decirlo de esa manera
me gustaría saber qué ves,
desde esa altura donde años
llevas y ya estás, de tanto
el tiempo cumples… qué
los olvidos no se hunden,
qué te llama la atención
para no saber enviar un mensaje
con la exactitud del saber ser…

Las vueltas qué los días dan y no
se alcanzan ni con las manos
ni siquiera con el entender,
y todo se deja y se abandona
para dar créditos exactos reales
a quién nunca escuchó ni quiso.

Qué por todo el oro del mundo
ni luchó ni supo ver más allá,
te lo saltaste todo por no ser
nada de nada y no querer llegar
hasta el otro extremo del mundo.

Eras tan tocha y terca, qué todo
parecíate poco para no tenerlo,
solo veías por otros ojos
los que te gobernaron siempre,
siendo la gran pena de un destino
tan efímero cómo incierto y…
nada te preocupaba, hasta qué
llegó la ocasión de no entender
inevitables hechos irreales,
con la vaguedad del incierto
mundo, que atrajo lo más cruel
a los recodos más inmediatos
llenando de incertidumbre…
lo qué evitaste ver y comprender
hasta el punto de dejar hacer…
sin más nada y a los anteojos,
alocados y deshollinados de…
gentes sin el más mínimo escrúpulo.

Diste permisos incontrolados
y así obraron a su entero antojo
dando pie a ser amos y señores,
de tu propia existencia por…
querer ser y tener más listeza
qué, quiénes a tú lado más cerca
estaba y luchaba, por sacarte…
las castañas del fuego y salvar,
sin conseguir tú permiso esencial
y dar más vueltas a las tuercas
qué pudieron agilizar tú respirar.

A qué desde ese entonces no te
has dado cuenta aún, qué la vida
era más exacta que jugarse el todo
por el nada aluntuntún, sin saber
qué la realidad era una verdad
tan cercana como tú existir…

Ahora no sabrías comunicarte
ni echar un cable para dejar
claro, qué todo fue invención…
y los asomos, se quedaron mudos.

Diecisiete a las diecinueve y treinta…
cuánto tiempo ha corrido y no…
das crédito a los hechos que se
quedaron boquiabiertos, cerrando
un antes y un después en dos más
el y medio largo que se añadió,
siendo un total de veintinueve
ese transcurso que a las tontas
pasó tan descomunal, qué
partió por la mitad tres vidas y
quedaron inexactas más que hartas.

Verano fue y en sí partióse en dos…
convirtiéndose en ese ocaso
tan opaco cómo ennegrecido,
todo lo acaparó y se segó raíces
qué viviendo aún estaban…
no sabiendo percibir las esencias,
ni el sentir qué les cortó decapitando
por lo sano, y la tiranía atrajo
inconcebibles incertidumbres
durante otros tantos veintinueve meses,
llenos de esa maldad de arrastre
con cemento pegado a los pies
sin un andamiaje exacto y real.

Palencia, a viernes 03 julio 2020.
Vuela Pluma 17 Aniversario 2M20.
©Mía Pemán