El corazón no es como rueda de tranvía
que siempre pisa por donde ya rodó,
es algo más que un músculo que guía
esta estructura del cuerpo,su motor.

Al corazón van a parar las penas,
las alegrías, el imborrable amor
de algunas personas que son buenas
otras, han de causarnos gran dolor.

Lo siento, ya no eres alma gemela
falló la conveniencia, el mal fervor
la envidia que todo lo envenena…

Costumbre de pensar en alta voz,
quizá si fuiste o no, es la condena
y el problema será siempre de dos.

© Carmen Barrios Rull