Ser ave, golondrina,
gorrión libre que vuela.
Pantera de ávidos ojos
o quizás gacela veloz, ligera.
Solo soy una mujer llena de anhelos
que derrocha amor,
que piensa en volar y que,
despierta, sueña que es arropada
durante sus sueños,
en ellos confía y espera.
Río de gran caudal que da vida
al dorado trigal, amapolas
de sangre adornan la verde pradera.
Mar, espuma de olas revueltas;
aroma y sabor a mezcla
de muchas y lejanas tierras.
Charquito de lágrimas blancas,
maceta que alberga
flores malvas que alegran.
Ser universo, ser cielo o del
barro rojo… tierra.
Me conformo solo con ser lluvia
que en el suelo dibuja nombres
sin rostro o ser palabra y en ella
imprimir perfumadas mis letras,
mi amor, mi esencia.
Dejaré un poquito de mí,
de mi alma, mis pensamientos,
mis creencias.

© Yvonne Torregrosa