Libros

Uno de los aspectos positivos –por tratar de encontrar alguno que nos haga mirar con cierta positividad el momento- que este confinamiento, al que estamos siendo obligados a causa de esta pandemia sanitaria desatada por el covid-19, puede estar poniendo en valor de manera palpable, es el tiempo favorable con el que están contando cientos de creadores artísticos, fotógrafos, escritores, poetas, pintores, compositores, músicos, tanto profesionales como aficionados, para encontrar con este motivo de inspiración, abundante materia creativa observando la situación actual desde diferentes prismas ópticos.

Y es que no hay más que darse una vuelta por las redes sociales, para observar la dimensión creativa de las personas, de manera individual o en grupo, que son capaces de sorprendernos día a día con composiciones musicales, relatos literarios en prosa, poemas, fotografías, que el momento presente les ha inspirado.

O también mirar a través de la ventana e incluso salir al balcón de la casa, para ser conscientes de esa especie de lenguaje en la distancia ventana a ventana o balcón a balcón, que cada día se pone en marcha a diferentes horas, aportando cada cual su mejor saber hacer en estos momentos.

Y, entonces, nos podemos encontrar con la persona que sale al balcón y deleita al vecindario con su extraordinaria voz interpretando una pieza de una ópera famosa o una canción de la más rabiosa actualidad. O alguien que toma la trompeta o el saxofón, o el violín o la guitarra, y va desgranando nota a nota una melodía por todos conocida; e incluso se muestra propicio a recibir propuestas con nuevos temas para días posteriores.

De tal forma que quien domina alguna técnica creativa para momentos de ocio, o sobresale como profesional con algún instrumento musical, no duda en ejecutar diferentes piezas desde su balcón y ponerlas a disposición de sus convecinos para hacer más amenas las horas y también los días.

Por no decir ya, esa ineludible cita que cada día tenemos todos a las ocho de la tarde en nuestros balcones para homenajear aplaudiendo durante unos minutos a nuestros profesionales sanitarios que están al pie del cañón cada día.

© J. Javier Terán.