Adiós Marzo, hasta siempre
quizás hasta nunca más.

A un minuto y estrenando Abril,
se perdió el rastro de un sin fin
llamado «marzo 2020″… qué
nos atrapó entre, la espada
y la pared… sin salir de casa
dejándonos incrustados como
si fuéramos, mejillones al vapor.

La libertad está al llegar… y,
con música y canciones alegres
saldremos a pasear las figuras,
a tomar el sol al aire libre…
pasando ese mes rezumbón,
qué quiso ser nuestra perdición
más, solo logró dejar la libertad
medio encasillada y algo sola.

Ocho minutos de las doce llegó
esa nueva madrugada abrileña,
qué nos dará tantas opciones
al igual que esperanzas, agua
ha traído y se escuchan golpear
las gotas al chocar en cristales,
como si fueran pedruscos
que llaman y dejan sus gritos
sonar, para despertar y levantar
a quiénes aún están por irse…
los durmientes agotados y soñar.

Buena madrugada nueva
y recién estrenada reluce ante la
Luna aterciopelada sensible ella
qué esperará a ese Sol, querido
para ser el primero y dar la mano,
a su compañera leal y dejarla
descansar todo un día nuevo.

Palencia, miércoles 01 abril 2020.
Vuela Pluma 2M20.
©Mía Pemán