Vestida con tu corbata alrededor
de mi cuello, unas gotas de
perfume y en mi espalda cayendo
despacio tus besos…
Así comienza mi noche, abrazada a
tus deseos.

Vuelo entre sábanas de seda
que elevan muy alto mi cuerpo,
con suaves envites que al mecerme
en el vaivén de las olas
aceleran mi pulso y acaloran
como fogata tu pecho.

Amores que no cesan cada noche
yo sueño.
Este tuyo es distinto, es real,
es amor vivo, es más que amor,
es pasión, locura y deseo.

Lava de ese volcán que fluye por
mis venas, haciendo sonrojar mi
escote,
mis mejillas y estremecerse
entre tus brazos cada centímetro
de mi cuerpo.

Sujetas mi cintura a la vez que
enredo con mis piernas tu aliento.
¡Bendito amor el que siento!
me da vida, calma mi hambre
y mantiene mi corazón alegre,
despierto.

© Yvonne Torregrosa