Te quiero mío
desde lo profundo del mar
y hasta lo más alto del cielo.

Donde termina la prisa yo te espero, me he
parado a esperar, no he aferrado el instante
aunque si las ganas eran tantas.

Te quiero mío
en el despertar de las mañanas
acurrucada a tu lado
después de una noche de amor

Bebo de la mirada tu alma
y en paralelo dono la mía
juntos largo el surco
esperándote fresca humedad

Te quiero mío
en mi piel tatuada por tus besos
y en mis entrañas
las huellas de tu pasión.

Oh mi adorada, en esta grata oscuridad
superamos todas las estrellas
y ahora vamos allá arriba donde
se revelan dulces placeres.

Te quiero mío
con el día a día,
con el paso del tiempo
y en el viaje despacio
que recorren mis manos por tu cuerpo.

Escalofrío caliente siento
cuando estoy a tu lado
gota de hielo se disuelve
en el cuerpo desnudo
quema la piel, grito rabioso de la boca sale.

Así, mío por siempre
en el suspiro que libera
nuestros sentidos enmarañados
y el deseo liberado
de una mañana a tu lado.

Podría decirte mil palabras
pero gozo en silencio, ¡Soy tuyo!
siguiendo el dibujo de tu espalda
con la lengua y la respiración
donde se abre un mar de cielos inmensos.

© Angeles Loera & Greg D.