Desde el espejo de un pensamiento
desnuda de pasiones
imaginando esta noche contigo
entre tus besos y mi pecho.

Declaro a la puesta del sol tu amor
mientras me sintonizo con las cigarras
y pruebo un poco de tu respiración
entonando con tu aliento mi respiración.

Una copa de vino vacía, esperando
otra entre mis labios, imaginando
el susurro de tus besos en mi cuello
bajando lentamente por mi espalda.

Sobre cuello violado arranco
sobre tus piernas entono
un gemido claro y otro paso
siguiendo el curso de tu espalda mi mano.

Ese escalofrío que derrama en mi pubis una sensación ardiente
ebria de ti, del ímpetu de tu sexo
adentrándose en mis entrañas.

Me acerco al manantial
con la lengua cazo – tiño
te hago presa mía, algo natural

Desde el espejo de un pensamiento
traspaso la locura de nuestro encuentro
la copa vacía, la sangre de la pasión por mi garganta.

En manos de nuestro curso
yo desembocadura de tu delta
me borbolleo sobre de ti

Siento sobre mi espalda tu boca ávida
besando mi piel, encendiendo mis ganas
tus manos en mis pechos, salvajes
erectos los pezones, tu arma cargada.

Mientras ambos apremiamos
nuestra suplica… un deseo
nuestros cuerpos ruedan en la cama
mis ganas te acompañan, te quiero empalada.

El néctar que fluye por la fuente, entre mis piernas
pensamientos oscuros se filtran en mi bosque
oscuro, íntimo y secreto
entras con la fuerza de una ráfaga de viento
sacudiendo todo mi ser

Nuestras lagrimas las tenemos escondidas
vuelve mi mano a acariciar
los gemidos rojos y rosa que tu boca induce
cayendo los flujos de tu fuente
ambrosía de dioses para mi deleite.

Y te amarro con fuerza entre mis piernas
en este gozo incalificable
poderme con furia y rabia
con la copa vacía de tu cáliz

Entre tus piernas
soy dueño de tus carnes
y tu mi reina inerme
un cisne desnudo, dirigido al artífice

Fantasías en esta soledad inconfesables
tu sexo, mi sexo, la explosión del silencio
tuya por siempre en este placer de la ausencia
una copa vacía…derramada en mis entrañas.

Que diseñó tu brecha incondicionada
la tuya fatal inflexión
a la natural énfasis de las rosas
encima de nosotros y abajo
nuestros cuerpos son uno solo.

© Maisaga