Ayer, un día muy diferente
qué caía en miércoles,
en una tarde en Pamplona
fiestas patronales aún
no eran, de unos sanfermines
qué aunque al Santo se le pidió,
no… supo o no quiso ayudar
y perdí a mi hermana allí mismo.

Hicieron ya dieciséis años que no está
el tiempo, ha ido corriendo
entre sus días primeros y…
los meses después, a los años
añadidos los recuerdos vinieron
largos y tendidos en su caminar.

Allí quedó aquél sentir qué voló
pasando por la puerta del fondo blanco,
dos días antes tuvo una visita
de un haz de luz destellante…
qué la habló y pidió compromiso
sin saber qué hacer, y medio
dormida total… me preguntó…
¿qué hago, no sé qué decirle?
¡Estábamos solas las dos,
era una noche demasiado larga!

Mi contestación fue bien sencilla,
¡dile qué no quieres ir,
que te has de quedar aquí…
estamos todas contigo,
míralo así y podrás comprender
mejor para saber convencerle!

Pero, no supo o no la dejó intentarlo
y a los tres días se la llevó,
un personaje vestido de blanco
por el gran pasillo lleno de luz
en su recorrido entero destellante.

Al cabo de dos años, la vi de nuevo…
y fue el no va más, de todo
vestía un Jersey color morado claro
cuello ancho alto y vuelto, de punto
qué fue regalo de una tía…
lo tenía cómo una joya, lo ponía
pocas veces y la veías distinta.

Cuando la encontré, era en esta
ciudad de ahora donde poco venía
y casi ni conocía… a penas.

Ella no me veía, miraba y miraba
parecía estar buscando a alguien,
si la llamabas… se giraba
pero, no debía entender nada.

A las varias llamadas por fin
se giró… y, válgame la vida…
ya no era ella,
entró en una tienda y me acerqué
expliqué mi experiencia
que fue paranormal…
entonces, fue instintivamente
de lo más esencial, las lágrimas
salieron por las dos partes…
y en un abrazo nos fundimos.

Es la primera vez en dieciséis años
qué hago mención a ese hecho
tan primordial y ocasional.

Nos llevábamos cómo el perro y el gato,
siempre a la greña sin paz nunca…
era súper increíble o imposible
una relación de amor y odio,
por tan sólo una parte…
éramos tan diferentes
que la comprensión era nula y total.

Escuchando éste otro homenaje
todo ha salido del cascarón
qué en su baúl estaba escondido.

Palencia, jueves 04 julio 2019.
Poema Homenaje n.48/2M19
©Mía Pemán